06/03/2026
*Alejar nuestra recuperación con pretextos*
_6 de marzo_
«Como resultado de los Doce Pasos, no puedo aferrarme a las viejas formas de engañarme a mí mismo.»
_Basic Text, p. 176_
Todos tenemos pretextos. A veces sabemos que estamos dando pretextos, admitimos que lo hacemos, pero seguimos justificándonos. Cuando decidimos, por una razón u otra, que los sencillos principios del programa no se aplican a nosotros, la recuperación puede llegar a ser muy dolorosa.
Con la ayuda de nuestro padrino y otros miembros de NA, podemos empezar a ver qué excusas utilizamos para nuestro comportamiento. ¿Nos parece que algunos principios simplemente no se ajustan a nosotros? ¿Creemos que sabemos más que cualquier otra persona en Narcóticos Anónimos, incluyendo las que llevan años limpias? ¿Qué nos hace pensar que somos tan especiales?
No cabe duda que podemos justificarnos con éxito durante parte de la recuperación. Pero, con el tiempo, debemos enfrentarnos cara a cara con la verdad y empezar a actuar en consecuencia. Los principios de los Doce Pasos nos guían hacia una nueva vida en recuperación. Hay poco espacio para los pretextos.
*Sólo por hoy:*
No puedo trabajar los pasos y seguir engañándome.
Examinaré mi forma de pensar para ver cuáles son mis pretextos, se los contaré a mi padrino y me desharé de ellos.
Lit del SxH del 6 de marzo.
El Programa de Narcóticos Anónimos me dio una identidad. Ahora puedo mantener la cabeza en alto y decirle a cualquiera, "Hola, mi nombre es ---. Soy un adicto ". Antes de ingresar al programa y preguntarme:" ¿Quién es usted?", no respondía porque no tenía idea de lo que realmente significaba. Me entusiasma el recién llegado. Me encanta conocerme y conocer a otras personas que son como yo. Ahora puedo sentir emociones que fueron enterradas profundamente dentro de mí por muchos años.
El programa me ha dado todo lo no material. La felicidad, solía pensar, era qué y cuánto podía comprar. Qué poco sabía de la verdadera felicidad. Empiezo a aceptar el dolor como crecimiento. Sé que el dolor es esencial. A través del dolor, Dios puede destruir muchas personalidades falsas poco a poco en su propio tiempo.
Hay tanta esperanza para mí hoy. El programa fue un desafío que necesitaba desesperadamente y me fue dado como un regalo. Cada día quiero más de lo que tiene para ofrecer. Quiero aprender mucho, y tengo un largo camino por recorrer para llegar a la comprensión que estoy buscando. Esta bien; al menos estoy buscando.
Poner en palabras lo que Dios y el Programa de Narcóticos Anónimos han hecho por mí ha sido difícil, no hay palabras para expresar el amor de Dios. Espero que mi historia pueda llegar a alguien, en algún lugar, pero si no está bien, porque me ha llegado.
*UN PRINCIPIO ESPIRITUAL POR DÍA*
06 de marzo
*Honestidad y realidad*
La honestidad es un compromiso con la realidad...
_-Los principios que nos guían, Primera Tradición, “En el servicio”_
Si la honestidad es de verdad un compromiso con la realidad, entonces los adictos definitivamente necesitamos ayuda en este frente. Muchos manipulamos la realidad desde que tenemos uso de razón. «No tendemos a ver las cosas como son. Las vemos como somos nosotros», explicó un miembro. Nuestra versión del pasado no suele ser fidedigna. Hoy en día, no tenemos muy claro hasta qué punto debemos decir lo que se nos pasa por la cabeza ni a quién decírselo; y entonces, hablamos más de la cuenta o decimos la verdad con una brutalidad innecesaria.
Por medio del trabajo de los Doce Pasos, abordamos nuestro compromiso pasado y presente con la realidad. Gracias a ese proceso, hay algo cierto que se hace evidente: por mucho que lo intentemos, no podemos convertir en verdad lo que no lo es. La negación puede ser terrible y obligarnos a seguir huyendo durante años, pero, en última instancia, no es más poderosa que la realidad. «La realidad siempre te alcanza -bromeó una compañera-. Por suerte no es tu pareja, un organismo del gobierno, unas esposas de la policía o la morgue».
Como miembros de un grupo habitual y en nuestro servicio, llevamos el compromiso con la realidad con nosotros. La Primera Tradición nos dice que tengamos en cuenta el bienestar común de NA, no el propio. Nuestro compromiso con la realidad puede complicarse si tenemos que considerar las realidades de nuestros compañeros del grupo. ¿Significa entonces que todos tendremos el mismo punto de vista sobre la forma de anteponer nuestro bienestar común? En una palabra: no. Pero lo que podemos hacer es mantener nuestro compromiso con los principios espirituales cuando trabajamos en grupo.
Habrá problemas de comunicación y diferencias de opinión, pero podemos empezar por ser realistas en este aspecto y aceptar nuestra responsabilidad como miembros de NA comprometidos con afrontar estos desafíos. A nivel individual, cuando nos equivoquemos o no sepamos algo, podemos comprometernos a reconocerlo. Podemos ser sinceros a la hora de expresar el profundo interés que tenemos en el resultado de una decisión en concreto. Podemos ser realistas sobre el hecho de que no recordamos todos los detalles del pasado y no podemos predecir el futuro.
Si conseguimos autoevaluarnos con honestidad y darnos cuenta de que nuestro egocentrismo está en contra de nuestro deseo de servir, entonces habremos dado un gran paso para despojarnos de nuestra negación y aceptar la realidad.
---------------------------------------------------------------
_*Hoy, reconozco mi compromiso con buscar y expresar la verdad, con respetar a los demás y ser realista.*_
LA IDEA DE LA FE
6 de marzo
No dejes que ningún prejuicio que puedas tener en contra de los términos espirituales te impida preguntarte a ti mismo lo que significan para ti.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 47
La idea de la fe es algo difícil de tragar, cuando dentro y alrededor de mí el miedo, la duda y la ira abundan. A veces, la mera idea de hacer algo diferente, algo que no estoy acostumbrado a hacer, puede acabar convirtiéndose en un acto de fe si lo hago regularmente y sin debatir sobre si es la cosa apropiada para hacer. Cuando llega un día malo y las cosas no salen bien, una reunión o una conversación con otro borracho a menudo me distraen lo suficiente como para convencerme de que todo no es tan imposible, tan abrumador como lo había creído. De la misma forma, asistir a una reunión o hablar con un compañero alcohólico son actos de fe: creo que estoy contrarrestando mi alcoholismo. Estas son las formas en las que sigo acercándome a la fe en un Poder Superior.
No dejes que ningún prejuicio
que puedas tener en contra de los términos espirituales te
impida preguntarte sinceramente a ti mismo lo que signi-
fican para ti. Al principio, esto era todo lo que necesitába-
mos para comenzar el desarrollo espiritual, para efectuar
nuestra primera relación consciente con Dios, tal como lo
concebíamos. Después, nos encontramos aceptando mu -
chas cosas que entonces parecían inaccesibles. Eso era ya
un adelanto. Pero si queríamos progresar, teníamos que
empezar por alguna parte. Por lo tanto, usamos nuestro
propio concepto a pesar de lo limitado que fuese.
Solamente necesitábamos hacernos una breve pregun-
ta: “¿Creo ahora, o estoy dispuesto a creer siquiera, que
hay un Poder superior a mí mismo?” Tan pronto como
una persona pueda decir que cree o que está dispuesta a
creer, podemos asegurarte enfáticamente que ya va por
buen camino. Repetidamente se ha comprobado entre
nosotros que sobre esta primera piedra puede edificarse
una maravillosamente efectiva estructura espiritual.*
Esa fue una gran noticia para nosotros porque había-
mos supuesto que no podíamos hacer uso de principios
espirituales a menos que aceptáramos muchas cosas sobre
la fe que parecían difíciles de creer. Cuando nos presen-
taban enfoques espirituales, cuántas veces dijimos: “Yo
quisiera tener la fe que tiene esa persona; estoy seguro de
que me daría resultado si creyera como ella cree. Pero no
puedo aceptar como una verdad segura muchos artículos
de fe que son tan claros para ella”. Así que fue reconfor-
tante aprender que podíamos empezar en un nivel más
sencillo.