04/03/2026
La verdad, tú siempre lo lograste. A veces te golpeó la vida, a veces te caíste, a veces pensaste que no podrías. Pero lo hiciste: Pudiste sola, cansada, agotada. Con miedos, con angustia, con dudas, pero nunca te diste por vencida. Incluso avanzaste con mucho dolor, sin recursos, sin ayuda. Así crías a tus hijos, trabajas, y hoy sigues escribiendo una historia de persistencia que sorprende a todos. Por eso te admiro tanto, y por eso escribo para ti. Pues a pesar de todo, sonríes a la vida cada mañana. Porque, claramente, "rendirse" no está en tu diccionario. Y cada golpe te ha hecho fuerte, firme, e indomable! Amén. Amén. Y amén!