30/07/2022
La leche materna es un el alimento ideal, completo y saludable para recién nacidos y niños menores de 2 años o más; por contener más de 300 nutrientes y cantidades exactas de grasas, azúcares, agua, proteínas y vitaminas que el niño necesita para crecer y desarrollarse, que a su vez brinda muchos beneficios para el bebé, la madre.
Tiene anticuerpos que protegen de enfermedades prevalentes de la infancia como: diarrea, alergias, asma y las infecciones respiratorias.
Disminuye el riesgo de enfermedades prevalentes en la infancia como: diarreas, asma, neumonía, alergias, entre otras.
Disminuye el riesgo de desnutrición.
Reduce de 1.5 a 5 veces el riesgo de muerte súbita
Contiene los nutrientes necesarios para su óptimo crecimiento.
Es de fácil digestión, lo que disminuye los cólicos del bebé.
Tiene los líquidos y electrolitos suficientes para su hidratación.
Tiene la mejor biodisponiblidad de hierro, calcio, magnesio y zinc.
Favorece el desarrollo emocional e intelectual y previene problemas de salud mental a futuro.
Ayuda a desarrollar un lenguaje claro tempranamente.
Tiene efectos de largo plazo en la salud ya que disminuye la probabilidad de desarrollar en la edad adulta enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 1 y tipo 2, leucemia e hipercolesterolemia.
Hace que los bebés logren un mejor desarrollo cerebral que le permitirá tener mejor desempeño en la escuela que le brindará mejores oportunidades económicas en la vida.
Crea un vínculo afectivo con la madre gracias al cual los niños y niñas amamantados crecen más felices, más seguros y más estables emocionalmente.
Protege contra caries dental y reduce el riesgo de realizar ortodoncia en la infancia y la adolescencia.