EL BIOMAGNETISMO, aprovecha la energía o campo magnético de los imanes para reequilibrar, sin ningún dolor, la salud del paciente. Se podría decir que la terapia biomagnética equilibra puntos energéticos clave. una vez reconocidos y confirmadas dichas zonas en su potencial energético que corresponden a órganos y tejidos que sufren la distrosión se aplican un conjunto de imanes en esos puntos de 20 a 30 minutos. La admirable simpleza de este sistema permite trabajar con imanes potentes pero inofensivos, de distintas formas, con los cuales se consiguen contundentes resultados. El cuerpo humano se mantiene en salud siempre que su PH o acidez interna se mantenga en un rango de neutralidad cercano al valor 7. Ahora bien, cuando hay algo raro actuando, llámese virus, bacterias, hongo o parásitos debido a la mortificación, del tejido afectado, se produce una alteración de su acidez o PH y as células involucradas se ven alteradas en su función, perjudicándose su buen funcionamiento, al tiempo que se va favoreciendo el mantenimiento o la alimentación del problema, (bacteria, virus, hongo y parásitos,). Es decir, la enfermedad o alteración de una parte del cuerpo necesita que se mantenga la distorsión o desequilibrio entre cargas positivas o negativas. Se corrige la alteración, desaparece el problema ya que se vuelve al punto de equilibrio.