29/11/2025
Los adipocitos blancos, marrones y beiges difieren en su origen, función y morfología. Los adipocitos blancos son pobres en mitocondrias, almacenan gran cantidad de grasas en forma de triacilgliceroles y su proporción elevada está bien relacionada con la obesidad, la inflamación sistémica de bajo grado y la enfermedad cardiovascular. Mientras que los adipocitos marrones y beiges contienen gran cantidad de mitocondrias y se especializan en la termogénesis. Curiosamente, los de tipo beige derivan del adipocito blanco a partir de un mecanismo llamado pardeamiento (browning).
Investigaciones recientes dilucidan los complejos mecanismos moleculares que vinculan el pardeamiento del tejido adiposo blanco con una mejor salud metabólica y cardiovascular. Las vías de señalización proinflamatoria, como el inflamasoma NLRP3, TLR4 y NF-κB, suelen inhibir el pardeamiento. Por el contrario, las vías antiinflamatorias mediadas por IL-4, IL-13, macrófagos M2 y el regulador mitocondrial PGC1-α, estimulan el pardeamiento y se asocian con una mayor sensibilidad a la insulina, preservación del endotelio y reducción del riesgo de hipertensión.
El pardeamiento de adipocitos blancos representa un avance prometedor contra la obesidad y las enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, se requieren más estudios clínicos para desarrollar terapias dirigidas, ya que la mayoría de la evidencia proviene de modelos preclínicos.
Un artículo reciente que demuestra la actualidad sobre el pardeamiento.
Checa-Ros y D'Marco (2025)
https://www.atherosclerosis-journal.com/article/S0021-9150(25)01462-5/fulltext?fbclid=IwT01FWAOW1FlleHRuA2FlbQIxMABzcnRjBmFwcF9pZAwzNTA2ODU1MzE3MjgAAR5UclnPMb58HKKyzW0Zn_8NWkd08YucsknQGGM3UCzx-e6wjFicMmtElzJTQA_aem_WgYDjhBMqJFp5gE-jFpqmA