19/03/2026
CÓMO LOGRAR QUE LOS NIÑOS ESCUCHEN
Por Sylvia Arotin
Montessori Australia
Los educadores saben lo frustrante que puede ser intentar lograr la cooperación de los niños cuando, la mayoría de las veces, la respuesta es «¡No!». Repetir la información de forma amable pero firme a menudo no da resultado. Varios intentos fallidos pueden llevar a perder la paciencia o a rendirse, dejando a todos frustrados y la petición original sin resolver.
Los niños suelen usar su cuerpo y lenguaje para ejercer su necesidad de poder. Cuando carecen de oportunidades para expresar su autonomía de forma positiva, pueden optar por no escuchar. Al implementar las estrategias que se describen a continuación, se puede brindar libertad dentro de ciertos límites, fomentando la autonomía y la cooperación.
CONOCE LO QUE ES NORMAL EN EL DESARROLLO
Comprender las etapas del desarrollo es fundamental. Una tarea que parece sencilla para un adulto puede ser un desafío para un niño. Escuchar y seguir una petición requiere oír, procesar el lenguaje, usar la memoria de trabajo y mantener la atención: todas habilidades que aún se están desarrollando en los niños pequeños. Simplifica las instrucciones a uno o dos pasos y utiliza estrategias como ofrecer opciones o convertir las tareas en juegos.
CONECTA CON ELLOS PRIMERO
Reconoce y valida los sentimientos del niño. Inicia una conversación con él sobre su actividad actual para crear una conexión. Este enfoque fomenta la participación en el diálogo y la capacidad de respuesta. Por ejemplo, di: «¡Mira esa torre que estás construyendo! Cuando estés listo, necesito preguntarte algo».
ENTRA EN SU MUNDO
Ponte a la altura del niño y míralo a los ojos para asegurarte de que te presta atención. Esto demuestra que interactúas con él, no que solo le hablas. Si está absorto en una actividad, únete brevemente antes de hacer tu petición.
EMPATIZA Y CONECTA
Cuando un niño experimenta emociones intensas, reconoce y valida sus sentimientos. Empatiza con sus dificultades compartiendo experiencias similares y utilizando un vocabulario emotivo rico. Esto desarrolla su lenguaje emocional y le ayuda a sentirse comprendido. A veces, basta con mantener la calma y ofrecer apoyo: «Estoy aquí si me necesitas».
USA FRASES CORTAS Y FÁCILES DE ENTENDER
Sé conciso al hacer peticiones. A los niños pequeños les cuesta entender instrucciones largas. En lugar de decir: «Tienes que ponerte los zapatos porque todos vamos a salir en un rato, y tienes que darte prisa para poder llega a tiempo», di: «Es hora de ponerse los zapatos. ¿Quieres ponerte este primero o este otro?».
EVITAR DECIR «NO»
Las órdenes negativas pueden resultar confusas para los niños. A menudo se centran en la acción mencionada, lo que lleva a la conducta contraria. En lugar de decir: «No corras en el aula», di: «Camina dentro».
USA UN TEMPORIZADOR
Los temporizadores visuales ayudan a los niños a comprender el concepto del tiempo. Puedes decir: «Pongo el temporizador en tres minutos. Cuando suene, tenemos que darle el turno a otra persona». Permitir que los niños pongan el temporizador por sí mismos también fomenta su cooperación.
PROPORCIONA INTRODUCCIONES
Si no tienes temporizador, usa introducciones sencillas. «Cuando termines esta actividad, es hora de lavarse las manos». Continúa con: «En cinco minutos, nos lavaremos las manos», y finalmente: «Un minuto más para lavarnos las manos. ¿Quieres lavarte las manos solo o necesitas ayuda?».
INVOLÚCRALOS EN LA TOMA DE DECISIONES
Dejar que los niños participen en la toma de decisiones les ayuda a sentirse empoderados. Permíteles elegir entre opciones como jugar dentro o fuera, ponerse un sombrero o protector solar primero, o elegir la siguiente actividad.
OFRECE OPCIONES
Siempre que sea posible, ofrece opciones para restablecer su sentido de autonomía. Esto no significa que ignores tu petición: significa que ellos eligen cómo completarla. Por ejemplo: «Es hora de vestirse. ¿Quieres ponerte primero la camiseta o los pantalones?».
CONVIÉRTELO EN UN JUEGO
Transformar las peticiones en juegos puede fomentar la cooperación. En lugar de pedirle a un niño que recoja, pregúntale: "¿Puedes encontrar las piezas amarillas mientras yo encuentro las azules?" o "A ver si podemos recoger antes de que suene el temporizador". Hacer que las tareas sean divertidas suele mejorar la participación.
Mediante estas estrategias, los educadores pueden crear un ambiente de aula más cooperativo y armonioso, fomentando la autonomía y el respeto mutuo.
Texto: Educación Montessori
Fuente: my.montessori.org.au