Psic. Sandy Trujillo - Mente Alegría

Psic. Sandy Trujillo - Mente Alegría Psicoterapia en línea, individual, de pareja y familiar.

23/04/2026

Cuidar tu salud mental no empieza solo en lo que piensas…
empieza en cómo te estás cuidando cada día.

Muchas mujeres llegan a consulta inflamadas, cansadas, desconectadas de su cuerpo…
y sin darse cuenta, eso también impacta en su salud mental y en sus relaciones.

No es solo “comida”.
Es la forma en la que te estás tratando.

Integrar pequeños cambios reales en mi día a día 💛 ha sido incluir opciones más conscientes como .ec
Una marca ecuatoriana con ingredientes naturales que apoyan tu digestión de forma práctica.

No se trata de hacerlo perfecto.
Se trata de empezar a cuidarte.

Si quieres saber cuáles estoy usando y cuáles incluir en tu rutina, escríbeme “QUIERO” y .e y yo te acompañamos 🌷

Hoy, frente a estas cadenas del Titanic, entendí algo que explico todos los días en terapia…Estas cadenas sostenían al b...
21/04/2026

Hoy, frente a estas cadenas del Titanic, entendí algo que explico todos los días en terapia…

Estas cadenas sostenían al barco para que no se moviera.

Eran fuertes.
Pesadas.
Y cumplían una función: mantenerlo en el mismo lugar.

Y así funcionan los patrones en tu vida.

Un patrón es algo que aprendiste sin darte cuenta.
Una forma de amar, de discutir, de reaccionar.

Como cuando:
• eliges parejas parecidas
• repites las mismas discusiones
• vuelves a sentirte igual… aunque la persona sea diferente

No lo haces porque quieres.
Lo haces porque es lo que aprendiste.
Porque eso es lo que tu mente conoce.

Y aunque a veces duele…
te mantiene en el mismo lugar.
Como esas cadenas.

Pero aquí está lo importante:

Lo que aprendiste… también lo puedes cambiar.

Quiero leerte:
¿Has sentido que repites la misma historia en tus relaciones?

Si quieres entender tus patrones y aprender a construir relaciones diferentes,
escríbeme CLARIDAD.

20/04/2026

Cómo saber si el problema en mi relación soy yo🥺

19/04/2026

La mejor recomendación del día🤣

Estoy frente a las rejas del Titanic…y no puedo dejar de pensar en esto.¿Realmente encerraron a los pasajeros de tercera...
19/04/2026

Estoy frente a las rejas del Titanic…
y no puedo dejar de pensar en esto.

¿Realmente encerraron a los pasajeros de tercera clase en el Titanic… o es un mito?

En las relaciones también pasa algo mucho más incómodo:

Muchas mujeres dicen sentirse “encerradas”…
cuando en realidad nunca hubo límites.

Confundimos amor con aguantar.
Paciencia con silencio.
Y compromiso con soportarlo todo.

Y no.
Las rejas no siempre son una prisión.

En una relación sana, los límites existen.
Y existen para protegerte.

Del maltrato.
De la infidelidad.
De la falta de respeto.

Lo verdaderamente peligroso no es estar “entre rejas”… es vivir sin ellas.

“No sé exactamente qué pasó con esas rejas en el Titanic…
pero sí sé, como psicóloga de mujeres y parejas, lo que pasa cuando no aprendemos a poner límites en una relación.”

Quiero leerte:
¿Te has sentido atrapada en una relación…
o te ha costado poner límites?

Si quieres aprender a poner límites sin culpa y dejar de tolerar lo que te duele, te invito a trabajar en terapia.

En mi vuelo de regreso a casa…un caballero de cabellos de oro me dio una lección sobre las relaciones.Iba sentada en el ...
18/04/2026

En mi vuelo de regreso a casa…
un caballero de cabellos de oro me dio una lección sobre las relaciones.

Iba sentada en el avión, medio dormida,
cuando en voz baja me dijo:

“Mira… no puedes perderte esto.”

Era un atardecer hermoso lo mejor que he visto.

Él lo disfrutó hasta el final…
hasta que desapareció.

Y ahí entendí algo.

En las relaciones de pareja pasa lo mismo.

Perdemos momentos valiosos
por estar en silencio,
por orgullo,
por esperar que el otro hable primero.

Vivimos en la “ley del hielo”…
y mientras tanto, la vida sigue pasando.
A veces no es quién tiene la razón.
Es quién decide no perder el momento.

Quiero leerte:

¿Alguna vez perdiste un momento importante por no ceder en una discusión?

Si quieres aprender a comunicarte sin dañar la relación, escríbeme👇

17/04/2026

Alguien me puede explicar qué está pasando con el tráfico en la autopista general Rumiñahui

Hoy en consulta, una mujer me compartió su historia…y con su permiso, hoy te la traigo, porque sé que no es solo su hist...
17/04/2026

Hoy en consulta, una mujer me compartió su historia…
y con su permiso, hoy te la traigo, porque sé que no es solo su historia… es la de muchas mujeres que han tenido que reconstruirse desde el dolor.

“Mi esposo me abandonó hace 25 años…
en un país que no era el mío, con otro idioma, otra cultura…
y con 4 hijos pequeños.
El mayor tenía apenas 8 años.

Lloré… supliqué… hice todo lo que estaba en mis manos.
Pero nada fue suficiente.

Él tenía algo que yo no:
una profesión, estabilidad, reconocimiento.
Y yo… era “solo un ama de casa”, como él solía decir.

Solo… cuidaba de sus hijos.
Solo… lavaba, planchaba, cocinaba.
Solo… sostenía un hogar entero en silencio.

Y aun así… yo creía que era un buen esposo y un buen padre.

Cuando se fue, me quedé sin nada…
y tuve que empezar desde cero.

Busqué ayuda en la iglesia…
en personas que me tendieron la mano cuando más lo necesitaba.

Recuerdo noches enteras sin dormir…
los cinco en una misma cama…
mis hijos preguntando:
“¿Cuándo vuelve papá?”

Y yo… sintiéndome insuficiente.
Culpándome por algo que no entendía.

El dolor no se iba…
y la vida seguía exigiendo:
arriendo, comida, médicos, escuela…

Mi hijo mayor… dejó de ser niño.
Se convirtió en el hombrecito de la casa.

Y junto a mis hijos… me levanté.

Me preparé… estudié…
y me convertí en vendedora de casas.

Con el tiempo…
logré comprar mi casa, mi auto…
y darles estudios a mis hijos.

Hoy… son profesionales.
Han formado hogares hermosos.
Y son mi mayor orgullo.

Pero la vida… a veces vuelve a tocar puertas que creías cerradas.

Hace poco… su padre regresó.
Después de 25 años.

Enfermo.
Sin dinero.
Sin nada.

Un médico reconocido… que lo perdió todo.

Y volvió… a pedir sus “derechos”.

—¿Qué derechos? —le dije—
Si nunca diste nada para tus hijos.

Y él respondió:
—Tengo derecho a que me cuiden… ahora que no tengo nada.

Pero hay algo que muchas personas no entienden…

Perdonar…
no significa volver a abrir la puerta.

Yo lo perdoné hace muchos años.
Para poder vivir… para poder avanzar.

Pero también tengo claro algo:
no quiero compartir mi vida con quien me abandonó.

Mis hijos… tienen un corazón noble.
Y como nunca les hablé mal de su padre…
hoy sienten que pueden ayudarlo.

Y lo están haciendo.

Incluso lo han recibido en sus casas.

Y ahí es donde nace mi conflicto…

Ellos me dicen:
“Si ya lo perdonaste… ¿por qué no podemos estar todos juntos?”

Y yo les respondo:
“Porque perdonar no es lo mismo que volver.”

A mi casa… no entra.
A mi vida… no regresa.

Y aunque amo a mis hijos…
no pueden exigirme una relación que yo ya decidí cerrar.

He llorado…
pensando que tal vez olvidaron todo lo que hice por ellos.

Pero también he entendido algo más profundo…

Yo protegí su corazón…
y hoy ellos actúan desde ese corazón limpio.

Incluso con el hombre que me rompió.

Y ahora… aquí estoy…
con rabia, con dolor… con enojo…

frente a un hombre enfermo
que un día fue mi esposo.”
Que me fue infiel con cuanta mujer conocía.

Hoy quiero decirte algo, desde mi lugar como psicóloga de mujeres y parejas:

Puedes perdonar…
y aun así poner límites.

Puedes sanar…
y aun así no volver.

Puedes amar a tus hijos…
y aun así no estar de acuerdo con sus decisiones.

Porque la trabajo real
no es regresar a donde te rompiste…

es aprender a no traicionarte nunca más.

Si esta historia resonó contigo…
quizá no necesitas más fuerza…
necesitas claridad.

Y eso también se aprende.

Cuéntame tu historia en privado y ayudemos a más mujeres que necesitan ser acompañadas.

Esta imagen muestra algo que muchas parejas no logran ver a tiempo: el amor no es suficiente cuando no sabemos cómo rela...
17/04/2026

Esta imagen muestra algo que muchas parejas no logran ver a tiempo: el amor no es suficiente cuando no sabemos cómo relacionarnos.

Arriba, se observa una pareja conectada, cercana, disfrutando el momento. Hay complicidad, afecto, presencia. Es la parte visible de la relación: lo que se muestra, lo que se siente cuando todo está bien.

Pero abajo está la realidad que pocas veces se enseña: dos personas que, aunque se quieren, no saben cómo comunicarse en medio del conflicto. No porque no quieran hacerlo mejor, sino porque nadie les enseñó cómo.

Aquí es donde aparece una verdad clave en terapia de pareja:

No puedes poner en práctica algo que no aprendiste.

Así como aprendiste a manejar un auto —con reglas, práctica y conciencia—, también necesitas aprender a discutir en pareja. Porque discutir no es el problema… el problema es cómo lo haces.

Cuando no hay herramientas:

* Se grita en lugar de expresar
* Se ataca en lugar de escuchar
* Se reacciona en lugar de comprender

Y poco a poco, la conexión que viste arriba… empieza a desgastarse.

Las relaciones sanas no son las que no tienen conflictos, sino las que aprendieron a gestionarlos.

Por eso, trabajar en tu relación no es una señal de fracaso, es una decisión consciente de construir algo que sí funcione.

Hoy, dentro de los botes salvavidas del Titanic, pensé en algo que también pasa en las relaciones.No siempre es falta de...
17/04/2026

Hoy, dentro de los botes salvavidas del Titanic, pensé en algo que también pasa en las relaciones.

No siempre es falta de oportunidades.
A veces… es falta de acción.

Había espacio.
Había posibilidad de salvarse.

Pero no todos subieron.

Y en el matrimonio pasa algo parecido.

Hay momentos donde aún hay tiempo para hablar.
Para cambiar.
Para pedir ayuda.

Pero muchas parejas no lo hacen.

No porque no puedan…
sino porque esperan demasiado.

Y cuando reaccionan, ya es tarde.



Las relaciones no se salvan solas.
Se trabajan.

Quiero leerte:

¿Crees que las relaciones se rompen por falta de amor…
o por falta de trabajo en ellas?

Si sientes que tu relación aún tiene espacio para salvarse,
pero no sabes cómo hacerlo…

en terapia aprendemos a comunicar, reconstruir y tomar decisiones con claridad.

“Los hijos de mis hijas, mis nietos son… los hijos de mis hijos, quién sabe.”Recordé esta frase que me dijeron una vez. ...
16/04/2026

“Los hijos de mis hijas, mis nietos son… los hijos de mis hijos, quién sabe.”

Recordé esta frase que me dijeron una vez.

Y hoy puedo decir algo con total certeza:
esa historia no es la mía.

Porque mi Clarita…
es la nieta que mi hijo me regaló,
y la amo con una profundidad que no se cuestiona, no se mide… solo se siente.

Y aquí es donde quiero que te quedes conmigo un segundo…

Porque el amor en la familia no debería depender de creencias heredadas,
ni de frases que repetimos sin cuestionar.

Se construye.
Se elige.
Se demuestra.

Así como en la pareja.
Así como en cualquier vínculo que realmente importa.

No es quién “debería” amar más…
es quién está dispuesto a amar mejor.

Hoy me voy con el corazón lleno… aunque duela.
Porque amar así… también es una forma de vivir con sentido.

Si esto tocó algo en ti, quédate.
Aquí hablamos de vínculos reales, de amor consciente… y de relaciones que sí valen la pena construir.

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