30/10/2019
EL YO Y EL YO EGO
Para poder alcanzar una vida con abundancia, prosperidad, paz, salud, equilibrio, es necesario romper con los viejos paradigmas, tener claro que es el YO y el YO EGO, este YO EGO es el que insistentemente y de mil formas nos dice frente a cualquier cambio Yo no puedo, yo no tengo, yo no sé, yo no debo, o nos engaña haciéndonos creer superiores a los demás, en mejor posición que los otros y con derechos a seleccionar el grupo al que pertenecemos y al que vemos con la cola del ojo, etc. pero con una peligrosa trampa.
EL EGO no es otra cosa que pensamientos limitantes, El ego no es autoestima, sino falta de ella. Se trata de orgullo mal entendido. El ego es un mecanismo de protección, que en voz baja te dice “¿no hagas eso, aquello, vas a quedar en ridículo, vas a perder……, etc., y así vas a herir tú delicada y sagrada persona?”, o te dice “Tú no puedes matemáticas, tu no tienes buena memoria, tu no puedes comprar eso, no tienes dinero, yo no puedo hacer eso porque yo no se dibujar……….., y tienes todas las pruebas para demostrarlo, esto impide que nos demos cuenta que lo que realmente esta pasando es que nos invade el miedo y nos convencemos de que no….., y el miedo no es más que el alimento primordial del ego. Lo que hay detrás del ego no es una personalidad fuerte, sino una personalidad vulnerable, débil, temerosa de que se rompa su frágil castillo de cristal, que la cubre con su aparente postura de seguridad y poder. Si te liberas de esos pensamientos limitantes y practicas con seguridad de que lo vas a logras lo harás. Hay quienes han perdido su año escolar porque pensaban que no pueden matemáticas y se llenaron de una real autoestima y se han convertido en grandes matemáticos.
El Ego es carencia, que indica que nos hace falta algo, que tenemos razón de ser, sin saber que el Ser no lo indica una convicción sino más bien una actitud, y para llegar a ésta debemos pasar por situaciones no tan fáciles, reflexivas y por lo demás sanadoras, pero al fin y al cabo paradójicas e inexplicables hasta que tú decides y lo aceptas. Ahí esta lo que posiblemente podría significar lo que buscas.
Contrario a lo que se piensa, el ego no se manifiesta sólo a través de una actitud de superioridad o una exacerbada autoestima, sino que “ego” es todo pensamiento, creencia limitante, o emoción, que te aleja de tu libertad interior. Y “libertad” no es sólo disponer del espacio vital que necesitamos para respirar, el concepto de libertad va mucho más allá. Libertad es poder ser tú mismo. Si te detienes un momento, quizá observes en ti mismo o a tu alrededor, que puede haber cierta tendencia a culpar a los demás de la sensación de agobio o falta de libertad que una persona experimenta. Pero lo que te hará sentirte libre, es tomar consciencia de que el único carcelero eres tú mismo, y los barrotes de cada celda, son los miedos, las preocupaciones, las inseguridades, etc. Y cuanto más grandes sean estos, más gruesos son los barrotes, y de ello depende que puedas ver a través de ellos, o que tengas la sensación de estar completamente encerrado.
Para convertirnos en artífices de nuestra maravillosa realidad libres de restrictivos pensamientos, debemos abandonar esa pseudoprotección, “preventiva, limitante”, cuanto antes. Un ejemplo para verlo más claro: imagínate que quieres aprender a ir en bici, pero tu ego considera una gran humillación el hecho de caerte y ser la burla de quienes te vean. Para tu ego, que la bicicleta se te desequilibre es inaceptable y vergonzoso y, por lo tanto, no puedes permitirte el hecho de caer. No hace falta pensar demasiado para ver que ese planteamiento es ridículo. Y lo que va a suceder es que ese aprendiz se va a caer y, víctima de su ego, decidirá prevenir esa “humillación” y no intentarlo más. Así que el daño es doble: se ha caído y, encima, no ha aprendido a ir en bici. Sólo ha recogido los inconvenientes, pero ningún beneficio.
El ego es nuestra autoimagen; es nuestra máscara social, es el papel que estamos representando. Nuestra máscara social se nutre de la aprobación de los demás. Quiere controlar, y el poder le sustenta, pues vive en el miedo. Consideremos al ego como la idea que cada uno de nosotros tiene de sí mismo. Es decir, que el ego no constituye más que una idea, una ilusión, pero una ilusión que ejerce gran influencia”. Nadie ha visto al ego. Se trata más bien de un fantasma que aceptamos que controle nuestra vida, nuestros pensamientos. El problema es que mantener esta ilusión puede impedirle conocer su verdadero yo, su esencia espiritual.
El ego se empeña en hacerte creer que lo que más importa es el cuerpo y que la personalidad es lo más esencial. El ego (o falso yo) entra en la competencia, quiere estar donde está el otr@. A la vez nos muestra un mundo peligroso, donde has de desconfiar.
El falso yo hace lo posible para que estemos intranquilos, que no actuemos con calma, tiene miedo que nos encontremos con nosotros mismos, sabe que llegado ese momento dejara de “existir” de llevar el mando de nuestra vida. Nos alienta por medio del miedo a acumular más, sea premios o prestigio o ascender un escalón más en la empresa, quiere llegar a ser el mejor.
A la vez es exigente, encuentra poca o nada de satisfacción en lo que hace, le viene sentimientos de desesperación, busca hacer más, estar siempre ocupado, con proyectos incluso con visos altruistas, todo es válido, con tal de mantenernos separados de si mismo. Al ego le aterroriza la posibilidad de que le puedan decir que es un fracasado, él vive una perenne angustia queriendo evitar, lo que puedan pensar de él, quiere destacar, cree que ahí está el poder, el logro, cuenta a todo el mundo lo que alcanza ¡materialmente! para causar ese impacto, es todo un autoengaño.
También nos envía mensajes falsos, como que es mejor estar aislado, el muestra su cobardía convenciéndote que eso de llegar a sí mismo es una pamplina, nos induce a sentirnos indignos y no merecedores, nos abruma con sentimientos de culpabilidad.
El ego lo hemos creado nosotros, así que en realidad, es una ilusión. Si nos hubieran permitido (al igual a nuestros padres, abuelos…) ser auténticos, haber recibido el amor, ternura y la estima necesaria y ser uno mismo, el ego sería solo un acompañante de la personalidad.
CONOCER TU YO VERDADERO
Nuestro Yo verdadero, que es nuestro espíritu nuestra alma, está totalmente libre de todo lo expuesto. Es inmune a las críticas, no teme ningún desafío y no se siente inferior a nadie.
Pero al mismo tiempo es humilde y no se siente superior a nadie, pues reconoce que todos los demás son el mismo Yo, el mismo espíritu, bajo disfraces diferentes.
Al ego no se trata de eliminarlo, ni de despreciarlo, sino de ser conscientes de su existencia, él también somos nosotros, se trata de amarlo como es con todos sus aspectos y condicionamientos, eso sí, estar alertas, para que no gobierne nuestra vida. Lo que prima es guiar Nuestra Vida desde el auténtico Yo.
Tu verdadero YO te animara a que emprendas con seguridad lo que tu quieras Yo puedo, Yo tengo, Yo sé, Yo debo
SUGERENCIAS PARA SUPERAR EL EGO Y ALCANZAR LA CONCIENCIA SUPERIOR:
* Intenta conocer tu ego y determinar cuando tu ego influye y domina tu vida. Pregúntate: ¿Estoy escuchando a mi falso yo o a mi yo espiritual?.
* A medida que vayas adquiriendo conciencia de tu ego, podrás librarte del egocentrismo y entrar en la conciencia superior.
* Comienza a llevar la cuenta de con cuánta frecuencia usas el pronombre “yo”. Al no centrarte en tu propia persona estarás superando el ego.
* Escucha a los demás y no te centres en tí mismo. Durante las conversaciones, concéntrate en lo que la otra persona está diciendo y en lo que sientes. Luego responde con una frase que empiece por “tú”. Esto se denomina escucha activa. Es una manera de contener el ego y permitir que participe el yo espiritual.
* Resiste el hábito de permitir que el ego domine tu vida. Cuanto más te resistas a permitir que tu ego sea quien controle tu vida, más pronto llenarás el espacio que antes ocupaban las exigencias de tu falso yo.
CINCO PASOS PARA DOMINAR AL EGO
1. No te sientas ofendido
2. Libérate de la necesidad de ganar, de tener más que otros como competencia
3. Libérate de la necesidad de tener la razón, de que te den la razón
4. Libérate de la necesidad de ser superior, de sentirte superior a otros
5. Libérate de la necesidad de tener más de lo que realmente necesitas.
MEDITACION PARA LIBERAR EL EGO LIMITANTE
Inhala profundamente, observa, visualiza el verdadero camino que deseas recorrer, recoge todo lo que necesitas para ponerte en marcha y avanza...
Te sugiero que hagas este ejercicio: haz una respiración profunda, observa, sólo observa, otra respiración de nuevo si es necesario, y llega el silencio, llega tu cuerpo, te llegan emociones... algunas de dolor, carencia, otras de calma, esperanza... observa, respira, llegan imágenes, colores, formas, luz, sosiego, añoranza, llega el pasado, lo que fuiste y lo que eres, recuerdos, proyectos... observa, respira, llegan anhelos, personas, tu realidad, introdúcete más en tu interior. ¿Qué hay allí? Observa, suelta, respira, permítete estar en calma, neutralidad, paz... y ahora escucha, escucha atentamente, sincérate, ahonda dentro, muy adentro, conecta, tus latidos, el corazón, ritmo, movimiento, vida, pasión, amor, y en ese espacio sagrado que has creado mentalmente afirma:
"Acepto los cambios y recibo las nuevas posibilidades que vienen con ellos, yo soy paz y calma en movimiento".
Respira profundamente y relájate.
"Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo".