31/12/2025
🍃 La herida emocional del perdón… 🌹🫶🌻
La herida emocional del perdón nace cuando alguien nos ha causado un daño profundo, ya sea con palabras, acciones o ausencias. Esa herida no siempre se ve, pero se siente: pesa en el corazón, confunde la mente y, muchas veces, endurece nuestras emociones. Perdonar, en ese contexto, no es un acto sencillo ni inmediato; es un proceso que requiere tiempo, honestidad y valentía.
Muchas personas creen que perdonar significa justificar lo que ocurrió o minimizar el dolor, pero en realidad es todo lo contrario. Perdonar implica reconocer que hubo una herida, aceptar que dolió y que dejó marcas. Negar el daño no sana; enfrentarlo con sinceridad es el primer paso para liberarse de el.
La herida del perdón también nos confronta con nosotros mismos. Nos muestra nuestras expectativas, nuestros límites y nuestra capacidad de sentir. A veces el resentimiento se convierte en una forma de protección, como si aferrarnos al dolor evitara que nos vuelvan a lastimar. Sin embargo, cuando el rencor se prolonga, termina dañándonos más a nosotros que a quien nos hirió.
Perdonar no siempre significa reconciliarse ni volver a confiar de la misma manera. En muchos casos, perdonar es soltar el peso emocional que nos ata al pasado. Es decidir no vivir definidos por la herida, sino aprender de ella. El perdón es un regalo personal: no borra lo ocurrido, pero transforma la manera en que lo llevamos dentro.
Finalmente, la herida emocional del perdón puede convertirse en una fuente de crecimiento. A través de ella aprendemos sobre la empatía, la fortaleza interior y el valor de la paz emocional. Perdonar no nos hace débiles; nos hace conscientes de que merecemos vivir sin cargas que nos roben la tranquilidad.