13/01/2026
A diferencia de otras partes del cuerpo, la piel del dorso de las manos es sumamente delgada y tiene muy poco tejido graso. Al estar constantemente expuesta al sol (incluso mientras conduces o caminas), los melanocitos —las células que producen el color de tu piel— se activan en exceso como un mecanismo de defensa.
Con el tiempo, este daño se acumula y forma lo que científicamente conocemos como Léntigos Solares. No son simples manchas estéticas; son el registro de años de exposición sin protección en una piel latina que, por genética, tiende a producir pigmento de forma más intensa.
En nuestro centro sabemos que la piel sensible de las manos no tolera tratamientos "mágicos" o ácidos agresivos que prometen pelar la piel en tres días. Eso solo genera inflamación y, por consecuencia, hiperpigmentación post-inflamatoria (manchas más oscuras).
El camino seguro se basa en:
🌞Protección Preventiva: El protector solar no es solo para la cara. Tus manos lo necesitan cada 3 horas.
🌰Activos Suaves: Usar ingredientes que regulen la producción de melanina de forma progresiva.
🏋️♀️Paciencia Biológica: La piel tiene un ciclo de renovación de 28 días. Cualquier cambio real y saludable toma tiempo.
Las manchas no se quitan de la noche a la mañana porque la piel tiene memoria. La clave del éxito no es la fuerza del tratamiento, sino la disciplina diaria. Escríbenos 0999020652