26/02/2026
Es una carta escrita por una doctora colega del IESS. Lea por favor Presidente ojalá logren entender qué los pacientes merecen respeto
"Feliz Día del Médico"
Ahora que tengo más de 30 años de ejercicio profesional, todavía pienso en los mismos sueños que me impulsaron al inicio: servir a los enfermos, aliviar el dolor, ayudar y generar un cambio real en sus condiciones de vida. Pero entonces me pregunto, ¿qué es realmente la salud? La resumo en cinco pilares fundamentales:
1.alimentación sana,balanceada y fraccionada
2.actividad física al menos una hora diaria; 3.dormir ocho horas continuas
4.estabilidad emocional y armonía en el entorno
5.seguridad social con acceso a servicios básicos y recreación. ¿Quién tiene todo eso? Me atrevo a decir que no conozco a nadie que lo tenga completamente. Ni siquiera yo puedo cumplirlo. Mis condiciones laborales no me lo permiten.
Mi jornada comienza a las 6:00 a.m., lo que significa que debería estar dormida a las 8:30 p.m., ya que me levanto a las 4:30 a.m. Entre el desayuno y prepararme para salir, empieza un día de ocho horas continuas en el que muchas veces no tengo tiempo ni para ir al baño o tomar agua. Atiendo 24 pacientes diarios, la mayoría adultos mayores con múltiples enfermedades. Además de médica, cumplo funciones administrativas: encender la computadora, ingresar usuario y contraseña, abrir el sistema, ingresar otra clave distinta, llamar al paciente, la mayoría de veces acuden solos, tienen hipoacusia y deterioro cognitivo. Desconocen su enfermedad y cuidados, los medicamentos que toman; aseguran que toman “todo lo que les hemos dado”, pero al revisar en el sistema observo, que de cuatro antihipertensivos qué debe tomar, solo retiraron dos. Dicen que "sí los toman", aunque “unas pastillas son redondas y otras cuadradas”. Debo tomar decisiones en segundos sabiendo que su próxima cita será en cinco meses.
Reviso exámenes y descubro que es diabético, pero no hubo reactivos para hemoglobina glicosilada, tampoco para EMO; solo hubo para colesterol, pero no para triglicéridos ni pruebas hepáticas y las medicinas q debo dar son hepatotoxicas "no estoy hablando exámenes especiales, porq a eso no tengo acceso"
Al momento del examen físico no tengo fonendoscopio institucional y el tensiómetro no sirve, por lo que debo llevar mis propios instrumentos. No cuento con personal de enfermería; yo misma ayudo al paciente a subir a la camilla y a retirarse la ropa para poder examinarlo. Luego debo dar indicaciones verbales y escritas, esforzándome para que entiendan mi letra, aunque no tengo recetas ni papel, para escribir con letras grandes, todo esto mientras lidio con una tendinitis (secundario a movimientos repetitivos al teclear y escribir a mano a la vez"que me dificulta hacerlo.
El paciente pide medicación para cinco meses y el sistema solo permite dar para noventa días. Necesita cita con oftalmología y no hay; pide gotas para glaucoma y no hay; solicita gastroenterología y no hay; requiere orden para endoscopia, pero debe hacerlo la especialidad, que tampoco hay citas; pide omeprazol y no hay. Finalmente se va molesto, sintiendo que no resolví sus necesidades, y yo también lo siento. Han pasado más de veinte minutos y el siguiente paciente está molesto por la demora y porque el anterior salió indignado. Debo abrir otro sistema, ingresar otro usuario y otra clave para confirmar la asistencia. Y aun así, pretenden reducir la consulta a diez minutos.
Ser médico no es solo atender enfermedades; es enfrentarse cada día a las limitaciones del sistema, cargar con la frustración del paciente y con la propia, sostener la vocación incluso cuando las condiciones no acompañan. Después de más de 30 años, sigo creyendo en la medicina, pero también creo que hablar de salud es hablar de dignidad, recursos, tiempo y humanidad. Feliz Día del Médico a quienes seguimos resistiendo, sirviendo y creyendo.