20/03/2026
Desde muy pequeña siempre me guié por lo que mi corazón me decía y no por mandatos externos.
Siempre me sentí una oveja negra, la rebelde, la que nadaba contra la corriente. Pero sentirme así nunca me limitó a hacer lo que me apasionaba.
Aunque siempre sentí un poco la carga de que salga bien, eso me impulsó a luchar y dar lo mejor para que así suceda.
Obvio que también, luchaba contra el perfeccionismo, la presión conmigo misma, pero siento que eso ayudó a seguir siempre adelante no importara las veces que no se me daba.
Primero fue con la danza, entrenando sin parar todo un verano para audicionar para la universidad nacional de las artes y así poder entrar “para por lo menos tener un título” que validara mi pasión y ahora con el Sonido y el Yoga.
Esto habla de que no es fácil, de que hay que luchar por lo que uno quiere, pero sin dejar que los miedos de los demás nos limiten y nos hagan renunciar.
Los miedos de los demás hablan solamente de ellos, no quiere decir que eso suceda contigo.
Confía en tu medicina y en tus ganas de compartirla. ✨💖