23/04/2026
Las caídas en casa siguen siendo una de las causas más frecuentes de pérdida de autonomía en las personas mayores. Y muchas veces ocurren en situaciones cotidianas que parecen inofensivas.
Con la llegada del buen tiempo es habitual pasar más tiempo en terrazas, patios o zonas exteriores de la casa. Pero el riesgo de caída no desaparece.
Al contrario, a veces aumenta por pequeños detalles que pasan desapercibidos.
Zapatillas demasiado abiertas o gastadas, suelos húmedos al limpiar la terraza, alfombras que se mueven o simplemente el exceso de confianza al caminar por espacios conocidos pueden provocar un tropiezo.
En geriatría sabemos que muchas caídas no se deben solo a “mala suerte”. Detrás puede haber pérdida de fuerza, problemas de equilibrio, cambios en la visión o efectos de algunos medicamentos.
Por eso, prevenir es fundamental: usar calzado estable y cerrado, evitar suelos mojados, mantener una buena iluminación y revisar periódicamente el estado físico de la persona mayor.
Una caída puede cambiar mucho la vida de una persona mayor. Detectar el riesgo a tiempo puede evitarlo.