08/04/2026
MENOS RUIDO, MÁS PRESENCIA
Si el teatro es acción, ¿por qué parar?
Porque una zona tensa no escucha, no responde, no está disponible.
Porque antes de encarnar, hace falta vaciar.
Meditar no es apartarse del trabajo, es prepararlo.
Es soltar el exceso de pensamiento, aflojar el juicio,
dejar espacio para que el cuerpo pueda recibir.
En escena el pensamiento también está presente.
Pero cuando se impone, limita;
cuando se ordena, acompaña.
Aprender a distinguir entre lo que interfiere y lo que sostiene
es parte del entrenamiento.
Por eso, detenerse, respirar, observar…
también es acción.