08/02/2026
7/7 Soltar el vigilante
No me voy: suelto el peso.
En 2020 el mundo se quedó quieto y yo, por fin, me escuché. Mascarilla, calles vacías. Toda mi vida había vivido como si algo fuera a pasar. Y estaba pasando. Grabé un audio para mi yo de veinte: “Ciro, no hace falta ganar cada día. Basta con estar”.
Empecé a cerrar la puerta una sola vez. A dejar el móvil lejos un rato. En 2021 me contagié. Al principio pensé: ya lo controlo. Luego no. En la cama del hospital, sin visitas, entendí mi despedida en vida: soltar el vigilante. Le di las gracias por intentar salvarme. Y lo dejé descansar. Morí por covid. Pero ese último día, por primera vez, no estuve peleando.
Si pudieras hablar con tu “vigilante” interno, ¿qué le dirías con ternura hoy?