21/01/2026
Durante un tiempo he estado escribiendo en silencio.
No para enseñar, ni para explicar, ni para dar respuestas rápidas.
He estado escribiendo historias.
Historias pensadas para leerse despacio.
Para acompañar procesos internos, preguntas que no siempre tienen nombre y momentos de vida en los que algo dentro pide ser escuchado.
Cada narración nace de la experiencia terapéutica,
del trabajo con emociones reales,
y del respeto profundo por los ritmos personales.
No son cuentos para “mejorar”.
Son historias para despertar, para reconectar con lo que a veces se queda dormido cuando vivimos en automático.
Todavía no hay fecha.
Solo el deseo de ir compartiendo este camino poco a poco.
Si sientes que este mensaje te toca, quizá estas historias también lo harán.
✨