02/02/2026
👉A veces dices “estoy bien”.
No porque sea verdad.
Sino porque, en este punto del camino,
tu sistema emocional está sosteniendo demasiado.
👉
Demasiadas expectativas.
Demasiadas agujas, fechas, resultados.
Demasiados silencios que nadie ve, pero que pesan más que cualquier diagnóstico.
Dices “estoy bien” porque explicar cómo te sientes
sería como abrir un dique.
Y no sabes cuánta agua saldrá.
No sabes si, una vez que empieces a hablar,
podrás volver a cerrarlo y seguir funcionando.
Porque en la reproducción asistida no solo se espera un embarazo.
Se espera una llamada.
Un número.
Un resultado.
Un “esta vez sí” que convive con el miedo constante al “otra vez no”.
Tu cuerpo avanza,
pero tu mente va por delante
y tu corazón se queda atrás,
intentando no romperse mientras sonríes en consultas,
respondes “todo bien” a mensajes,
y sigues con tu vida como si nada estuviera pasando.
Pero pasa.
Todo pasa por dentro.
La ilusión y el duelo se turnan el mismo espacio.
La esperanza y el cansancio duermen en la misma cama.
Y sostenerlo en silencio también agota.
No hablar no siempre es fortaleza.
A veces es supervivencia.
A veces es miedo a desbordarte.
A veces es no saber por dónde empezar.
Y está bien.
No tienes que poder con todo.
No tienes que estar fuerte todo el tiempo.
No tienes que hacerlo sola.
Aunque déjame que te diga...hablar no abre un dique para destruirte.
A veces, hablar crea un cauce. Uno más seguro.
Más acompañado. Más humano.
Si estás en un proceso de reproducción asistida
y sientes que por dentro llevas demasiado,
este es tu recordatorio:
No estás exagerando.
No estás fallando.
No estás sola.
✨ Pide apoyo, comparte aquí tu historia.