21/01/2021
ABORDAR LA ANSIEDAD EN ÉPOCA DE EXÁMENES
Dirigido a estudiantes en época de evaluaciones.
Me hace reflexionar la cantidad de vosotros que acudís a mi consulta, en los años que llevo en esta dedicación, cuando estáis con exámenes. Os comparto algunas ideas, fruto de lo que he observado, para que podáis poner conciencia a lo que os está sucediendo y herramientas que os pueden ayudar a liberar la tensión.
Estamos en un momento donde queda evidente que es necesario un cambio en la manera de entender el mundo que nos lleve a una transformación estructural, también en el modelo de enseñanza. Las formas no se adaptan a las capacidades y necesidades de las nuevas generaciones. Dicho esto, pongamos algunas soluciones.
ANSIEDAD
Cuando nos marcamos un objetivo que queremos conseguir a toda costa, y además nos lo jugamos todo en una oportunidad es habitual que surjan miedos. Entonces, se genera un estrés ante la idea de no superar la prueba. Fijaos que este miedo viene de hacer caso a un montón de pensamientos negativos tipo ‘y si no apruebo’, ‘no lo voy a conseguir, se van a decepcionar conmigo’, ‘se me va a olvidar todo’… Muchos hemos pasado por ahí, no estás solo.
Lo primero, después de haber estudiado, claro ;), es poner conciencia a esos pensamientos, observarlos y decidir no hacerles caso haciendo un acto de confianza en vuestra capacidad.
REPERCUSIONES FÍSICAS MÁS COMUNES
APRETAR LA MANDÍBULA
Esto puede generar síntomas como presión en el cráneo, tensión en los músculos de la zona, dolor en los dientes y dificultad para tragar, entre otros.
* Liberar la zona: os podéis dar un masaje en la cara, músculos maseteros (los mofletes), con los dedos de forma circular e inspirar y al soltar el aire abrir la boca al máximo resbalando los dedos a la vez hacia la rama mandibular (a los lados de la barbilla).
TENSIÓN Y DOLOR EN EL CUELLO
La mandíbula, el cuello y los hombros son un trío que cuando uno está con tensión mantenida en el tiempo, suele afectar a los otros.
* Liberar la zona: hacer esto al menos dos veces al día:
1. Poner calor seco durante 15 – 20 minutos en el cuello, mejor envuelto en un paño o una toalla si está muy caliente para no quemar la piel.
2. Automasajear la zona con una crema o ungüento antiinflamatorio. A mí me gustan los elaborados con plantas porque además de aliviar la inflamación ejercen una función regeneradora en los tejidos.
3. Realizar un estiramiento: hacia delante y hacia los lados. Ojo, que los estiramientos no deben doler, así que estirar hasta un punto que se note, pero que no duela.
DIAFRAGMA CONTRACTURADO
El diafragma es un músculo muy importante, el principal que interviene en la respiración. Imaginad que es como un paraguas que recubre las costillas por la parte interna y debajo tiene fibras tendinosas, con unos orificios que llamamos hiatos por los que salen diferentes estructuras. Por ejemplo, tenemos el hiato aórtico, el hiato esofágico, etc.
Cuando nos sentimos estresados se genera una respuesta en el diafragma y se contrae. Esto implica que afecta a la cantidad de oxígeno que entra en nuestros pulmones, a la circulación sanguínea y del líquido linfático, se puede contraer el hiato del esófago y generar molestias y reflujo en el estómago…
* Liberar la zona: realizar respiraciones costales, inspirando poniendo la atención en llenar los pulmones de aire y exhalando soltando el aire más lentamente. Podéis poner los dedos debajo de las costillas a los lados de la apófisis xifoidea (debajo del esternón) y resbalarlos hacia cada lado a la vez que soltáis el aire para hacer un automasaje.
ADEMÁS, OS PUEDE AYUDAR EN EL PROCESO:
- Tomar agua y dormir las horas suficientes.
- Tomar alimentos ricos en Omega 3 (aguacate, nueces…) facilitan a mejorar la capacidad de la memoria; las verduras de color verde oscuro y la avena tienen propiedades que ayudan a mejorar la concentración; plátanos por el potasio y la vitamina B6 (que suele quedarse bajo mínimos en momentos de ansiedad) y alimentos ricos en vitamina C.
- Permitirse un espacio para realizar un poco de ejercicio. El yoga por ejemplo, os puede ayudar a estirar después de estar tanto tiempo en la silla, además de relajar. Pero lo importante es mover el cuerpo, incluso ponerse unas canciones y bailar.
- Dedicar unos minutos diarios a visualizar. Es una práctica que os puede ayudar a relajaros y conectar con la confianza. Por ejemplo, podéis buscar una postura cómoda, cerrar los ojos, realizar 10 respiraciones llenando de aire desde el abdomen hasta los pulmones y soltarlo lentamente vaciando desde los pulmones hasta el abdomen. Después os podéis visualizar realizando el examen en un estado muy tranquilo, con la mente despejada o recibiendo un resultado excelente.
Por último, ¡ánimo!, este momento también pasará. Y en todo caso, si los resultados no son los esperados no es tan grave como puede parecer en ese momento. Siempre se puede volver a intentar. En la vida es muy importante aprender de los errores para hacerlo diferente en la siguiente oportunidad. Yo particularmente confío en vuestra generación y me gusta aprender de vosotros.
¡A por ello, un abrazo!
🤸♀😘
Foto bajada de Pixabay, ¡gracias!
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