18/01/2026
👇🏼 Estos son los efectos de la separación mamá-bebé.
Este momento no es solo bonito.
Es biología pura.
Es necesidad.
Es derecho.
El contacto piel con piel inmediato, también tras una cesárea, no es un extra ni un “detalle a valorar si se puede”.
Es una intervención basada en evidencia científica que protege a la madre y al bebé.
Cuando un bebé nace y es colocado sobre el cuerpo de su madre:
- Se regula mejor su temperatura
- Se estabiliza su frecuencia cardíaca y respiratoria
- Disminuye el estrés y el llanto
- Se favorece el inicio de la lactancia
- Se libera oxitocina en ambos, la hormona del vínculo, del amor y de la calma
Y cuando hablamos de cesárea, esto sigue siendo igual de importante.
Ahora hablemos de lo que ocurre cuando se separa innecesariamente.
La separación madre-bebé en las primeras horas de vida se asocia a:
- Mayor estrés en el recién nacido
- Peor regulación térmica y metabólica
- Más dificultades en el inicio de la lactancia
- Menor liberación de oxitocina en la madre
- Mayor riesgo de vivencias traumáticas del nacimiento
- Impacto negativo en el vínculo temprano
Un bebé que acaba de nacer no entiende de protocolos.
Entiende de olor, calor, latido y piel conocida.
Y una madre que acaba de parir, incluso por cesárea, no deja de ser madre.
Su cuerpo sigue preparado para sostener, regular y proteger.
Por eso es importante decirlo claro:
- Una cesárea por sí sola NO justifica la separación.
- La separación solo está indicada cuando madre o bebé necesitan cuidados por separado.
Todo lo demás son decisiones organizativas, costumbres o inercias…
y eso sí se puede cambiar.
Hablar de piel con piel no es exagerar nada.
Es salud física, emocional y hormonal.
Es prevención.
Es respeto.
Y como mujeres, tenemos derecho a conocer esta información para poder pedirla, defenderla y vivirla.
Porque el nacimiento deja huella.
Y cuando se cuida este primer encuentro, se está cuidando mucho más de lo que vemos.
🤍