08/04/2026
MANIFIESTO ANTI-PERFECCIÓN
No soy perfecta. Y como no lo soy, puedo cometer errores. Puedo ser incompetente en algunas áreas de actuación y eso no me convierte en una persona incompetente por completo.
No soy perfecta. Y no tengo que conseguir el éxito en cada actividad que emprenda. Porque ningún ser humano puede conseguir eso.
No soy perfecta. Por eso intentaré hacer lo mejor que pueda, pero exigirme a mí misma tener éxito es la mejor manera de boicotearme por hacerme sentir incapaz de llegar a esos estándares.
No soy perfecta. Y forzarme más de la cuenta para alcanzar una imposible perfección me acarreará estrés y problemas psicosomáticos.
No soy perfecta. La perfección no existe, y si me comparo con los demás sólo conseguiré sentirme inferior, porque siempre habrá alguien por encima de mí en algún aspecto.
No soy perfecta. Por eso es mejor que me concentre en disfrutar del proceso de aquello que emprenda, que estar únicamente pendiente del resultado.
No soy perfecta. Y puedo aprender a aceptar mis propios errores y confusiones en vez de horrorizarme por ellos.
No soy perfecta. Por eso es normal que la primera vez que realice algo no haya desarrollado suficientes destrezas. Necesitaré practicar, poco o mucho, antes de alcanzar niveles exitosos en una ejecución.
No soy perfecta. Y para experimentarlo y aceptarlo, es buena idea que me anime a hacer de vez en cuando justo aquello en lo que tema fracasar.
No soy perfecta. Y si defino el éxito como una necesidad, le temeré al fracaso, que es parte inherente del proceso de aprendizaje.