23/09/2024
El otro día hablaba con una compi en el trabajo acerca de ser conscientes del propio embarazo y la conexión con nuestros bebés cuando estamos sumergidas en la vorágine del trabajo, guardias, quehaceres diarios, etc.
Hay mujeres que durante las primeras semanas, en las que aún no notas los movimientos del bebé, se nos olvida que estamos embarazadas y de repente estas en la semana 14, por ejemplo, y no sabes cómo ni cuándo han pasado todos esos días
Y una vez que empiezas a notar sus movimientos, de repente se convierten en ese "toc toc, mami estoy aquí".
Si te encuentras bien, en el mejor de los casos, esas semanas pasan hasta rápido y sin sustos, pero como te encuentres mal, ¡Ay, amiga! Ahí llegan todos esos pensamientos intrusivos que no te dejan quejarte en cualquier entorno, porque en el entorno laboral muchas veces no nos sentimos seguras... O esa sensación de culpa de estar de 5 semanas y desear que te den la baja porque no eres ni medio persona.
Hacerte pequeña mientras tu médico de cabecera ningunea tu trabajo (no todos, claro) o riesgos laborales no para de pedirte informes (que dudo que se lean porque a todas nos dan la baja por riesgo en la misma semana sin individualizar cada caso) no ayuda para nada
Socialmente ni se cuida la maternidad, ni se protege la conciliación, ni quieren que conectemos con nuestros hijos porque dejaríamos de ser productivas y eso no gusta
Mujeres juzgando a mujeres en muchas ocasiones, "porque yo trabajé hasta el día de antes de parir" dándose golpes en el pecho, porque nos han enseñado que eso es lo que se debe hacer.
Pues no, para, piensa en ti, porque nadie lo va a hacer.
¿Cuántas veces vas a estar embarazada? ¿Cuántas vas a crear vida?¿Cuantos años llevas trabajando? ¿Cuántas veces te han agradecido no coger una baja estando enferma?
Todos somos prescindibles, salvo tú para tu bebé.
Sois uno.
Conectar desde el embarazo, vivir desde la calma y respetar los ritmos es el mayor regalo que os podéis hacer.
Y si te encuentras bien y deseas continuar, genial, pero que no sea por temor al qué dirán o pensarán.
El riesgo de ser despedida, no tendría ni que existir. Ese melón lo dejo para otro día
Contadme, os leo💚