18/11/2025
A veces la voz se nos corta y sentimos que “algo va mal”.
Pero no siempre es la garganta… muchas veces es cómo estamos respirando.
Hay días en los que el aire entra y sale con calma, y la voz fluye.
Y hay otros en los que la respiración se vuelve más rápida, más alta, más insegura… y entonces la voz también se entrecorta.
Cuando la voz se corta sin sensación real de ahogo, suele ser un aire que no se está gestionando bien. Con respiraciones más tranquilas y un soplo más estable, la voz vuelve a encontrar su ritmo.
La fisioterapia respiratoria también ayuda mucho a recuperar esa organización.
Pero cuando la voz se corta porque realmente falta aire, ya no es algo para tomar a la ligera.
Es una señal de que el sistema respiratorio está trabajando al límite y necesita atención.
Aquí la fisioterapia respiratoria es especialmente importante: ayuda a recuperar la capacidad, mejorar la eficiencia y evitar que el problema avance con el tiempo.
La voz depende del aire.
Y el aire depende de cómo te cuidas, de cómo te mueves y de cómo escuchas las señales de tu cuerpo.
Cuidar tu respiración es una forma silenciosa —y profunda— de cuidarte a ti.
Respiratoria