05/02/2026
El cáncer ya es una prioridad de salud pública en España.
Pero más allá de los datos, conviene recordar algo importante: hoy muchas personas viven con cáncer durante años. El reto no es solo diagnosticar y tratar, sino acompañar, escuchar y cuidar en el día a día. Porque el cáncer no termina en la consulta ni en el hospital. Continúa en casa, en la familia, en la vida cotidiana.
La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria advierte de algo que ya es evidente en la práctica diaria: el cáncer se ha convertido en una prioridad de salud pública en España.
El envejecimiento de la población, junto con el aumento de la supervivencia, hace que cada vez más personas —muchas de ellas mayores— vivan durante años con un diagnóstico oncológico. Esto exige reforzar no solo la prevención y el diagnóstico precoz, sino también el seguimiento, el acompañamiento y la atención continuada, especialmente desde la medicina de familia y el entorno cercano.
El cáncer no es solo un episodio clínico, es un proceso vital. Hoy muchas personas no “mueren de cáncer”, sino que conviven con él, tras tratamientos duros, con secuelas físicas y emocionales, con miedo, incertidumbre y cansancio y con necesidad de apoyo sostenido en el tiempo.
En este contexto, la atención sociosanitaria es imprescindible, pero no suficiente. La calidad de vida, el acompañamiento y la continuidad del cuidado marcan la diferencia. Hablar de cáncer como prioridad de salud pública es, en el fondo, hablar de personas, no de estadísticas.