05/04/2026
Apreciada Terapeuta
¿Cuántas veces has escuchado en consulta? "Llevamos tres meses y parece que no hemos hecho nada."
En mi caso, lo escucho algunas veces. Y lo recibo con toda la legitimidad que tiene.
Detrás de esta afirmación hay algo muy hermoso: el deseo profundo de que la criatura de una madre, de un padre, esté bien, mejore, avance,... El amor resolutivo espera cambios y la espera puede desesperar.
Es necesario acoger esta expresión y retornar algo que se está cultivando aunque todavía no se vea.
Cada vez que esta criatura llega y encuentra el mismo espacio, la misma presencia, la misma mirada que acoge y valida, algo en ella se arraiga.
~ Aprende que hay un lugar donde puede equivocarse y seguir siendo bienvenida.
~ Que puede llegar un día difícil y encontrar que aquí, nadie se va.
~ Que existe una relación que no depende de su rendimiento, ni de su comportamiento, ni de cuánto avanza.
Esto es el vínculo terapéutico, la raíz para el cambio.
Irvin Yalom lo nombra con una claridad que me guía: "Es la relación la que cura". Yo sustituiría curar por transformar o cambiar
El cambio crece desde abajo. Desde adentro.
Cuando la raíz está firme, el cambio se expresa solo, a su tiempo, a su manera, desde su propio centro.
Así que en estos 3 meses está pasando todo.
¿Hay algún proceso tuyo, profesional o personal, que también esté creciendo en silencio?