21/02/2026
Hay días en los que la mente grita más fuerte que la realidad.
En los que la ansiedad se disfraza de intuición.
En los que el cansancio parece fracaso.
Y entonces necesitamos volver a lo básico.
A lo humano.
A lo compasivo.
La ansiedad exagera, no predice.
No todo pensamiento merece obediencia.
No estás fallando: estás atravesando algo que nadie te enseñó a sostener.
Puedes reconstruirte todas las veces que sea necesario.
A veces confundimos inestabilidad con transformación.
Pero cambiar duele.
Crecer descoloca.
Y atravesar procesos no te hace débil te hace consciente.
Si hoy te sientes removida, insegura o agotada…
no te insultes.
no te presiones.
no te abandones.
Abrázate como abrazarías a alguien que quieres mucho.
Respira.
Vuelve a ti.
Paso a paso.