25/03/2025
La inclusión de la podología en la seguridad social es una cuestión de salud pública, prevención y equidad en el acceso a la atención médica. Aquí hay algunos puntos clave que explican su importancia:
1. Prevención de complicaciones graves:
Muchas enfermedades crónicas, como la diabetes, afectan directamente a los pies. La falta de atención podológica puede dar lugar a úlceras, infecciones e incluso amputaciones, lo que genera altos costos para el sistema de salud. Incluir la podología ayudaría a reducir estos problemas y sus costos asociados.
2. Ahorro en gastos sanitarios:
Tratar problemas podológicos en etapas avanzadas es más costoso que prevenirlos. Invertir en atención podológica reduce hospitalizaciones, cirugías y tratamientos prolongados.
3. Mejora en la calidad de vida:
Muchas personas sufren dolor y movilidad reducida debido a problemas en los pies. Esto afecta a su autonomía, productividad y bienestar general. Un sistema de salud que incluya podología permite una mejor calidad de vida para los ciudadanos.
4. Acceso equitativo a la salud:
Actualmente, muchas personas no pueden permitirse consultas podológicas privadas, lo que deja sin atención a quienes más la necesitan, como adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Incluir la podología en la seguridad social garantiza que todos tengan acceso a estos cuidados esenciales.
5. Reducción del absentismo laboral y escolar:
Muchos problemas en los pies pueden generar dificultades para caminar y estar de pie, afectando la capacidad de trabajar o estudiar. Con la atención podológica adecuada, se evita que estas condiciones impacten negativamente en la economía y en la educación.
En resumen, integrar la podología en la seguridad social no solo es una medida justa, sino también eficiente y rentable. Mejora la salud de la población, reduce costos a largo plazo y contribuye a una sociedad más sana y productiva.