13/02/2026
Hay una idea que muchas personas repiten casi sin pensarlo:
si algo duele, lo mejor es quedarse completamente quieto… esperar… no molestar al cuerpo.
Suena lógico. Suena prudente.
Pero muchas veces, no ayuda tanto como creemos.
El cuerpo humano no está hecho para el silencio absoluto, sino para el movimiento 🤍 Cuando dejamos de movernos durante días, no solo “descansamos”: también nos volvemos más rígidos, más inseguros, más desconectados de lo que antes hacíamos con naturalidad. Y poco a poco, moverse vuelve a parecer más difícil… incluso más amenazante.
Curiosamente, en muchos procesos de dolor, el movimiento adecuado (suave, progresivo, bien elegido) no empeora las cosas.
Al contrario: ayuda al cuerpo a reorganizarse, a recuperar confianza, a recordarse que sigue siendo capaz 💫
No se trata de aguantar el dolor ni de forzar sin escuchar.
Se trata de aprender a moverse con intención, con criterio, con respeto por el momento en el que estás.
Porque a veces recuperarse no empieza descansando más… sino volviendo a moverse mejor 🚶♂️
Moverse con sentido también es tratamiento.
SaludActiva PrevenciónLesiones EducaciónEnSalud