17/12/2025
Miércoles del Cuidador
Cuida tu sistema inmune mientras cuidas a otros 💚
Como farmacéutica y cuidadora, te voy a contar algo que veo cada año cuando se acerca la Navidad: muchos cuidadores llegan a la farmacia resfriados, agotados, durmiendo mal... pero lo único que les preocupa es que no falte nada para su mayor. Y su propia salud queda la última de la lista.
¿Sabes qué descubrí cuando empecé a cuidar de los míos?
Que me resfriaba casi cada mes, tenía cambios de humor, dormía fatal y me dolía todo el cuerpo. Pensaba que era "normal", que era lo que tocaba por la situación. Hasta que entendí algo importante: el estrés continuo, el poco descanso y comer cualquier cosa van apagando poco a poco el sistema inmune.
El cuerpo habla, aunque tú sigas.
Ese resfriado que no se va, esa gripe que te deja KO, ese dolor de espalda que arrastras... no son solo "cosas de la edad" o "del cansancio". Son alarmas. Y en Navidad, cuando las emociones se mezclan con las prisas, esas alarmas se disparan todavía más.
Quiero que hoy mires estos signos con honestidad:
• Te resfrías una y otra vez.
• Estás irritable, con la mecha muy corta.
• Duermes mal o te cuesta muchísimo desconectar.
• Te duele el cuerpo como si llevaras una mochila invisible.
Si te reconoces en varios, no es porque seas débil: es porque estás dando más de lo que tu cuerpo puede sostener sin ayuda.
No puedes cuidar con el vaso vacío.
Cuidar de ti no es un lujo ni un capricho. Es parte del cuidado de la otra persona. Si tú caes enferma, si tu sistema inmune no aguanta, todo el equilibrio de la familia se tambalea. Permitirte descansar, alimentarte mejor, tomarte tus vitaminas o pedir apoyo no es egoísmo: es responsabilidad y amor del bueno.
¿Qué puedes empezar a hacer desde hoy, sin complicarte?
• Dormir lo que puedas, cuando puedas, sin culparte por ello.
• Comer algo "de verdad" al menos una vez al día: un plato caliente, fruta, algo que no sean restos a toda prisa.
• Beber agua, infusiones o caldos a lo largo del día, aunque haga frío.
• Salir a caminar 10 minutos para que tu mente respire.
• Valorar si necesitas un refuerzo para tus defensas (vitamina C, D, probióticos, magnesio...) adaptado a tu situación.
Aquí en Farmacia Esther Giner te veo.
Veo tus ojeras, tu prisa, las listas infinitas que llevas en la cabeza. Y quiero que sepas algo: también estoy aquí para ti. Para revisar tu medicación si la tomas, para ayudarte a elegir un suplemento que tenga sentido, para escucharte cinco minutos sin juicios si lo necesitas. Porque tu salud también forma parte del plan de cuidados.
Hoy te voy a pedir tres cosas muy sencillas:
1️⃣ Di en voz alta: "Mi salud también importa, aunque esté cuidando de otro".
2️⃣ Haz hoy un gesto pequeño solo para ti: una siesta corta, una comida tranquila, un paseo, lo que puedas.
3️⃣ Si te sientes desbordada o agotado, pásate por la farmacia o escríbeme. Buscaremos juntas la mejor forma de reforzar tus defensas esta Navidad.
Porque mientras cuidas de otros, alguien tiene que recordarte que tú también mereces ser cuidado. Y aquí estoy para eso, cada miércoles del cuidador y todos los días del año. 💚