02/04/2023
A ti, mi Cristo Rey.
Tras haber pasado una etapa personal complicada, por fin este año vuelvo a estar el Domingo de Ramos acompañando a mi Santísimo Cristo Rey.
Atrás queda ya la pena y el dolor que viví hace ahora un año, al tener que contemplarte por fuerzas mayores desde fuera tras muchos años acompañándote, siendo tus ojos en el caminar de tu Estación de Penitencia.
Ese día, al mirarte a la cara, entre la emoción y el dolor, te prometí que volvería, que mi fe, me haría fuerte para salir de ese bache que la vida puso en mi camino.
Aquí estoy, con la emoción del primer día, los nervios a flor de piel, y la oportunidad de hablarte en silencio, desde mi corazón, como un hijo habla con su Padre.
Son muchos los recuerdos que hoy vienen a mi cabeza, vivencias y experiencias vividas, junto a ti.
Cómo olvidarme hoy de “Mi hermano Gume”, que, aunque no éramos de la misma sangre, si compartimos durante muchos años, fe e ilusiones. Amigo, sé que desde el lugar privilegiado en el que estarás ahora, sigues estando junto a nosotros, y que cada Domingo de Ramos, estarás pendiente de que todo salga bien.
Como suele suceder en el caminar de la vida, nunca la felicidad es completa, y hoy para mí tampoco puede serlo, ya que un año más me quedo con la añoranza de disfrutar de los sones de mi querida Agrupación Musical que lleva con honor tu nombre.
Ellos han sigo durante muchos años los que con las notas de sus marchas, salidas de lo más profundo de su corazón, han acompañado a Hermandades y Cofradías de distintas localidades Extremeñas y Andaluzas, y como reconocimiento a su incansable labor diaria, en ensayos y preparación de actos y procesiones, reciben el trato caprichoso y deplorable de algunas personas, que con su actitud y su dudoso proceder, hacen imposible que hagan lo que les gusta, disfrutar y hacer disfrutar a los demás de la Música Cofrade.
Fe y Esperanza, es lo que hoy, día grande para mi te pido desde lo más profundo de mi corazón, para poder tener las fuerzas suficientes, y que más pronto que tarde, mi gente de la Agrupación salga de esta lamentable situación y poder seguir demostrando que son parte importante dentro de la Semana Santa.
Gracias, por permitir que un año más pueda disfrutar activamente junto a mi familia y mis seres queridos que mi Pasión y mi Devoción.
Quiero terminar mi humilde reflexión diciéndote algo que tú y yo entendemos “Junto a ti Siempre”