21/02/2026
Puch no abraza el peluche porque no haya superado el abandono.
Lo abraza porque aprendió a sobrevivir con lo que tenía y eso le da seguridad, es su zona de confort.
Y a veces nosotros también nos aferramos a personas, a dinámicas, a vínculos que no nos hacen bien no porque seamos dependientes, sino porque nuestro sistema nervioso está buscando lo conocido, en definitiva sentirse a salvo.
El apego no es debilidad.
Es memoria emocional.
¿A qué o a quién te has aferrado tú buscando esa seguridad? 👇