13/02/2026
Tengo la sensación de que siempre hablamos de la Luna, pero es que en realidad, para el proceso terapéutico y de crecimiento personal, es clave. Es desde ahí que puede comenzar cualquier transformación real.
En Gestalt decimos que todo ciclo de la experiencia empieza en la sensibilización: esa fase previa al pensamiento y a la decisión, donde algo se mueve en el cuerpo y aparece una sensación, una emoción, una incomodidad o un deseo. Si esa primera fase no tiene espacio, el proceso se interrumpe antes de nacer y no podemos avanzar hacia la resolución y el crecimiento.
Astrológicamente, la Luna 🌙 nos muestra cómo funciona nuestro sistema de seguridad emocional: cómo aprendimos a protegernos y regularnos.
Si el sistema no se siente a salvo, no hay contacto interno, hay defensa. El cuerpo se tensa, la mente toma el control y el crecimiento se bloquea. Y entonces aparece esa frase tan habitual: “Lo entiendo todo, pero todo sigue igual”.
No es falta de comprensión, es falta de seguridad. Cuando el cuerpo está en calma, puede darse una consciencia integral que une mente, emoción y cuerpo.
Comprender qué necesita tu Luna nos permite crear un lugar de sostén para abrirnos al proceso:
– Luna de agua: vínculo y contención.
– Luna de tierra: estabilidad y previsibilidad.
– Luna de aire: comprensión y espacio.
– Luna de fuego: movimiento y autosuficiencia.
Cuando esto se respeta, el ciclo vuelve a fluir y podemos mover ficha.
En el acompañamiento terapéutico que ofrecemos, la carta natal no se queda en lo mental. La utilizamos para crear un campo seguro donde tu sistema pueda bajar la guardia y empezar a sentir sin desbordarse, haciendo de la astrología una experiencia viva y no solo interpretativa.
He abierto dos plazas para procesos individuales (una online y una presencial).
La primera sesión es gratuita, para que puedas sentir si este espacio es para ti ahora.
Permitirte ser acompañada puede es el paso que necesitas para activar el cambio y ponerte en movimiento 🌙
Te esperamos 🤎