06/03/2026
"La mente humana tiene una tendencia natural a divagar entre el pasado y el futuro, perdiéndose en la nostalgia o la ansiedad. La verdadera paz yace en la habilidad de anclarse en el presente, donde las preocupaciones se disuelven y la conciencia florece".
–Siddhartha Gautama Buddha
Sin olvidar nunca de dónde venimos, las experiencias vividas y el conocimiento que nos ha sido legado por quienes estuvieron antes, cuando nuestra atención y nuestro sentir se anclan en el pasado, inevitablemente entramos en un estado nostálgico, a veces por lo que un día fue y ya no volverá.
En algún lugar leí: «Vivir en el pasado es elegir morir en el presente y negarse la posibilidad de disfrutar de un futuro mejor».
No se trata de no hacer planes ni de no tener proyectos de vida o ilusión por un día especial, pero la espera constante de eso que nunca llega, vivir siempre con metas inalcanzables y construir castillos imaginarios sobre nuestra vida genera angustia y ansiedad.
El miedo a fracasar reside siempre en el futuro; en el presente solo viven el intento, la acción y la aceptación del resultado. Y estoy muy a favor de imaginar, fabular y crear bellas o intrigantes historias; el problema reside en vivir siempre a la espera de que esos hechos fabulados se vuelvan realidad sin accionar en el presente.
Tunkasila,
concédeme el don de la presencia,
para caminar en este mundo abstraído.
Concédeme el don de la claridad,
para ver, mientras me alejo,
los regalos recibidos en el camino.
Concédeme el don de la confianza,
para no dudar de lo que me espera
y, aunque mis sentidos nublen el camino,
saber que más allá de la niebla
un futuro mejor me aguarda.
Mitakuye Oyasin
David – Equipo de organización Camí del Cor 💓