20/02/2026
"¿Quieres salvar tu alma? Busca un hermano que camine contigo. Como el hierro afila al hierro, un alma afila a otra. En la amistad espiritual, el fuego de la divina caridad se comparte y se multiplica, venciendo el frío del egoísmo". –San Basilio el Grande
Creer que podemos con todo solos es una creencia que nos resta poder, fuerza y capacidades. Si bien es sumamente importante hacer un trabajo interior —empoderarse, trabajarse, quererse… (cosas que solo uno puede hacer por sí mismo)—, un ser humano por sí solo no es capaz de nada, o de bien poco. Quien diga lo contrario debería mirar a su alrededor y ver cómo ha conseguido lo que ha conseguido y cuántas personas han estado involucradas en ello: no hacemos nada solos.
Siendo esto así, valoremos el potencial que tiene la cooperación. Sumar esfuerzos poniendo todo al servicio de un bien mayor multiplica los resultados, de la misma manera que, en un grupo en el que cada uno tira por su lado y solo mira por sí mismo, los resultados suelen ser negativos y desesperanzadores. La ley del más fuerte, dicen… Incluso el más fuerte necesita a quien le ayude, quizá incluso más que otros, pues la dominación por la fuerza depende del sometimiento de quien pone el trabajo para proveer lo que le falta al dominador.
Corren días raros, corren días malos en muchos lugares. Muchos pueblos sufren, mucha gente está desvalida frente a los poderosos, y el “sálvese quien pueda” suele salir mal a largo plazo. La unión desde el corazón y la fe en la bondad deberían ser un leitmotiv de la sociedad que cree en los derechos humanos, de quien piensa que un mundo en paz es posible.
Mitakuye Oyasin
David – Equipo de organización Camí del Cor 💓