23/02/2026
El "segundo cerebro" manda más de lo que crees. 🧠↔️🍎
A veces nos esforzamos en corregir conductas, en poner límites o en ir a mil terapias, pero nos olvidamos de lo más básico: ¿Cómo está el terreno biológico de nuestro hijo?
La ciencia es clara: un intestino inflamado es sinónimo de un cerebro estresado. Si la producción de serotonina está alterada por una mala absorción de nutrientes o sensibilidad alimentaria, el niño vivirá en un estado de "alerta" constante.
No es falta de voluntad, es bioquímica.
En e-Therapykids vamos a la raíz. No nos quedamos en la superficie del síntoma, buscamos el origen en su sistema digestivo y epigenético para que el cambio sea real y duradero.
¿Habías oído hablar de la conexión intestino-cerebro? Te leo en comentarios. 👇