06/03/2026
La hormona antimülleriana (AMH) se ha convertido en uno de los marcadores más utilizados para estimar la reserva ovárica. Nos da información aproximada sobre el número de folículos disponibles en el ovario y, por tanto, sobre el potencial reproductivo.🤰🏻
Sin embargo, hay un contexto clínico que muchas veces no se tiene en cuenta: el uso de anticonceptivos hormonales.
🚨 Los anticonceptivos actúan inhibiendo el eje hipotálamo-hipófisis-ovario. Esto reduce la actividad ovárica y mantiene al ovario en una especie de estado de “reposo”
Cuando el ovario está en este estado inhibido, algunos estudios han observado que los valores de AMH pueden aparecer más bajos de lo que realmente corresponde a la reserva ovárica real de la mujer.
Esto no significa necesariamente que la reserva ovárica sea baja.
Puede ser simplemente una consecuencia del efecto farmacológico del anticonceptivo.
El problema aparece cuando ese valor se interpreta sin contexto.
Una AMH aparentemente baja puede generar preocupación innecesaria o incluso llevar a decisiones precipitadas.
🔬 Por eso, cuando el objetivo es valorar de forma fiable la reserva ovárica, se recomienda medir la AMH después de dejar los anticonceptivos y permitir que el ovario recupere su actividad fisiológica durante unos meses. (mínimo 2-3)
En el estudio de la fertilidad, los números aislados rara vez cuentan toda la historia. El contexto clínico siempre importa.🌸
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