Calma tu Diabetes

Calma tu Diabetes 💜 Acompañamiento en Bienestar Emocional
🌍 Sesiones 1:1 & Talleres práctico-creativos
📅 Agenda tu consulta gratis

https://natisoldelrio.com/

21/02/2026

La angustia no siempre tiene palabras. Aparece en lo cotidiano, en el cuerpo, en la urgencia, en esa sensación de “algo no está bien” sin causa clara. No se elimina a la fuerza ni se calma solo con técnicas rápidas.

La angustia se escucha. Se trata de darle un lugar, de ponerla a trabajar, de construir herramientas singulares para habitar el día a día sin quedar tomados por ella. Respirar, frenar, registrar qué se repite, pedir sostén cuando hace falta. No todo se resuelve solo.

Si sentís que la angustia se volvió insistente, el espacio terapéutico puede ser un comienzo.

📩 Agendá tu sesión por mensaje privado o desde el link en bio. La primera es gratuita.

Para quienes se unieron hace poco a la comunidad de Calma Tu Día y aún no me conocen, ¡bienvenid@s!Soy Nati.Trabajo acom...
17/02/2026

Para quienes se unieron hace poco a la comunidad de Calma Tu Día y aún no me conocen, ¡bienvenid@s!

Soy Nati.
Trabajo acompañando procesos emocionales en sesiones individuales.

Mi enfoque es vincular.
Me interesa cómo te relacionas, qué repites, qué lugar ocupas en el deseo del otro y qué te pasa cuando algo se desarma.

No trabajo desde el consejo rápido ni desde la fórmula de “mejor versión”.
Trabajo desde la conversación, la pregunta y la escucha.

Las sesiones son un espacio de acompañamiento donde puedes pensar lo que te pasa sin tener que tenerlo todo claro.

Acompaño procesos de:
– angustia
– dependencia emocional
– dificultad para poner límites
– miedo a perder o a no ser elegido
– crisis vitales

Trabajo presencial en Barcelona y también online.

Si sientes que necesitas un lugar así, puedes reservar una primera sesión desde el enlace en mi bio.

El testimonio de quienes acompañan nos recuerda algo fundamental: el trastorno no afecta solo a quien lo padece. Muchas ...
16/02/2026

El testimonio de quienes acompañan nos recuerda algo fundamental: el trastorno no afecta solo a quien lo padece. Muchas veces, quienes están cerca quedan atrapados entre el deseo de ayudar y el miedo a hacerlo mal.

Acompañar no es intervenir sobre el síntoma ni ocupar el lugar del tratamiento. Es, más bien, aprender a sostener una presencia que no invada, a escuchar sin exigir cambios inmediatos y a tolerar la propia impotencia.

También es clave reconocer que quien acompaña necesita cuidado. Poner límites, buscar espacios de apoyo y no quedar absorbido por el malestar del otro no es egoísmo, sino una condición para que el vínculo no se quiebre. A veces, acompañar bien implica aceptar que no todo depende de uno, y que respetar el lugar de cada quien es parte del trabajo psíquico.

Si estás acompañando a alguien y sentís que esto te interpela, también podés tener tu propio espacio.
La primera sesión es gratuita. 📩 Agenda tu consulta por mensaje privado o desde el link en bio.

El cambio de entorno, de idioma o de referencias culturales suele activar movimientos internos que van más allá de lo pr...
13/02/2026

El cambio de entorno, de idioma o de referencias culturales suele activar movimientos internos que van más allá de lo práctico. Migrar, viajar o vivir lejos de lo conocido no solo implica aprender nuevas normas, sino también enfrentarse a pérdidas, duelos y preguntas que a veces permanecían en silencio.

El malestar no es un error del proceso de adaptación, sino una señal. Algo se desacomoda cuando las coordenadas habituales ya no sostienen y lo propio queda sin traducción inmediata. En ese desajuste, pueden aparecer angustias que no se solucionan simplemente “encajando”, porque no se originan en el entorno, sino en lo que ese cambio viene a tocar.

Por eso, no todo se resuelve adaptándose. Algunas experiencias necesitan ser escuchadas, nombradas y elaboradas. Dar lugar a ese decir, en lugar de taparlo con exigencias de adaptación constante, puede abrir un espacio donde lo vivido encuentre sentido y deje de expresarse únicamente como malestar.

10/02/2026

El cambio no se impone ni se acelera: se produce cuando hay un otro que no invade, que no juzga, que no exige explicaciones.

Acompañar también es tolerar no saber, sostener la espera y confiar en que cada sujeto encuentra su modo.

Estar así, sin empujar, ya es una forma profunda de cuidado.

Un ataque de pánico es una irrupción intensa de angustia que aparece de forma abrupta, muchas veces sin una causa consci...
05/02/2026

Un ataque de pánico es una irrupción intensa de angustia que aparece de forma abrupta, muchas veces sin una causa consciente inmediata. Lo que aparece no es peligro real, aunque así se sienta. Es angustia sin palabras. Una angustia que no logró inscribirse en el pensamiento y se manifiesta directamente en el cuerpo.

Desde el trabajo analítico, no solo se trata de aprender a “controlar” la crisis. También se trata de escuchar qué está diciendo esa irrupción. Qué se rompió, qué se desbordó, qué no encontró otra vía de expresión.
Cuando la angustia encuentra palabras, el cuerpo ya no necesita expresarla de esa forma.

Si sentís que algo de esto te toca, podés abrir un espacio para hablarlo. La primera sesión es gratuita y sin compromiso.
📩 Agenda tu sesión por mensaje privado o desde el link en bio.

El cuerpo no aparece como un simple soporte biológico, sino como un territorio donde también se inscribe lo que no pudo ...
02/02/2026

El cuerpo no aparece como un simple soporte biológico, sino como un territorio donde también se inscribe lo que no pudo ponerse en palabras. Cuando algo no encuentra lugar en el decir, cuando no hubo escucha posible o permiso interno para nombrar lo que duele, el cuerpo muchas veces asume ese lugar. No como un gesto intencional ni como un pedido consciente, sino como la consecuencia de un exceso que no encontró vía simbólica.

En este sentido, el síntoma corporal no busca ser visto, sino existir. Es una forma de expresión cuando el lenguaje falló o quedó interrumpido. Aquello que fue callado, postergado o desmentido no desaparece, se desplaza. Y en ese desplazamiento, el cuerpo se vuelve escenario de un conflicto que no logró tramitarse de otro modo.

Escuchar al cuerpo, entonces, no implica silenciarlo rápidamente, sino preguntarse qué está intentando contar. A veces, el inicio de una cura está en habilitar un espacio donde eso que no pudo decirse encuentre, por fin, palabras.

30/01/2026

El sufrimiento se intensifica cuando quedamos aferrados a una idea fija. A cómo debería ser, a lo que tendría que estar pasando, a la versión imaginada de la experiencia.

La vida no se queda quieta. Todo cambia, incluso nosotros.Cuando soltamos la exigencia de que la experiencia encaje en una forma determinada y nos permitimos habitar lo que hay, algo se afloja. No desaparece la dificultad, pero deja de pelear con la realidad.

Migrar también puede ser eso:
Menos control, más presencia.
Menos rigidez, más escucha.
Menos lucha con la idea, más vida en movimiento.

La filosofía budista lo nombra con claridad: el sufrimiento se intensifica cuando quedamos rígidos, cuando creemos que algo tiene que permanecer igual. La vida, en cambio, es flujo.

Habitar el cambio no es resignarse, es aprender a moverse con él.

24/01/2026

Acompañar no es fácil. A veces da miedo decir algo mal, otras veces la urgencia empuja a calmar rápido, a explicar, a interrumpir. Y ahí, sin querer, se minimiza..

Acompañar es aceptar que no tenés que saber todo. Que no sos terapeuta, pero sí parte del proceso. Y que tu presencia, cuando no invade, cuando no apura, cuando no invalida, ya es una herramienta enorme.

Para quienes acompañan: esto también se aprende. También requiere recursos, límites y preguntas propias. No se trata solo del paciente, se trata del vínculo y del equipo que se arma alrededor.

A veces, lo más cuidadoso que podés ofrecer no es una respuesta, sino una pregunta simple y honesta:
¿qué necesitás ahora?

Porque acompañar no es guiar el camino. Es caminar al lado, al ritmo que el otro pueda. 🤍

Migrar te corre del lugar conocido, te saca de la zona de confort y te pone frente a decisiones que antes parecían lejan...
20/01/2026

Migrar te corre del lugar conocido, te saca de la zona de confort y te pone frente a decisiones que antes parecían lejanas. En ese movimiento aparecen con más nitidez los deseos reales y también los límites. Lo que querés sostener y lo que no. Lo que elegís y lo que, quizá, estabas repitiendo sin preguntarte por qué.

A veces la presión social empuja a “quedarse”, como si volver fuera sinónimo de fallar. Pero volver no es fracasar. Volver también puede ser una elección. Una lectura nueva de vos misma/o después de haber atravesado la experiencia.

Y quedarse allá también está bien. Si era un deseo profundo, si lo sigue siendo, si en ese lugar encontraste algo verdadero para vos. No hay una única forma correcta de migrar ni un final esperado que valide el camino.

Migrar no garantiza respuestas, pero sí preguntas más honestas. Y entender que retroceder, volver o cambiar de rumbo no es un retroceso: es parte del recorrido. Es todo eso que la experiencia te mostró y sacó de vos… incluso lo que todavía estás aprendiendo a nombrar.

Hay cosas que no logran decirse a tiempo.No porque no existan, sino porque no encontraron dónde apoyarse.Cuando la palab...
15/01/2026

Hay cosas que no logran decirse a tiempo.
No porque no existan, sino porque no encontraron dónde apoyarse.

Cuando la palabra no alcanza, algo busca otra vía. Y muchas veces, esa vía es el cuerpo.

Eso no significa que todo dolor tenga una causa psíquica, ni que el cuerpo “invente” síntomas. Significa que, en ciertos momentos, el cuerpo puede volverse escenario de experiencias que no fueron escuchadas, reconocidas o tramitadas a nivel subjetivo. Un modo de inscribir lo que quedó sin lugar.

Leer al cuerpo no es reducirlo a una explicación rápida ni buscar sentidos automáticos. Es abrir una pregunta. Escuchar qué insiste ahí, sin forzar respuestas, sin negar lo orgánico, sin silenciar lo subjetivo.

A veces, cuando algo empieza a tener palabras, el cuerpo ya no necesita sostenerlo solo.

Aguantar muchas veces se confunde con amor, con paciencia, con ser “buena persona”. Pero en ese gesto silencioso también...
12/01/2026

Aguantar muchas veces se confunde con amor, con paciencia, con ser “buena persona”. Pero en ese gesto silencioso también se pierde algo propio. No por debilidad, sino por miedo. Miedo a mover la escena, a cambiar el lugar que ocupamos para el otro, a no ser elegidos.

Poner un límite no ordena mágicamente los vínculos. A veces incomoda, genera culpa, deja preguntas abiertas. Igualmente puede ser un acto de cuidado profundo. No hacia el otro, sino hacia uno mismo. Un gesto que dice “hasta acá” hasta cuando no hay aplauso, comprensión inmediata o garantía de permanencia.

En ese proceso de escucha empieza a aparecer algo distinto: un modo más habitable de estar con otros sin desaparecer.

¿Dónde sientes que estás aguantando de más?

Dirección

Barcelona
08917

Teléfono

+34603673076

Página web

https://encuentratuvoz.blog/

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Calma tu Diabetes publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram