05/04/2026
Hacía años que quería leer este libro de Wilber, pero no me atrevía. Descubrir la desgarradora historia de la enfermedad de Treya hasta su muerte se me hacía muy duro.
Pero este año me he sentido fuerte para hacerlo y he descubierto un libro lleno de sabiduría.
En él podemos leer una historia de amor, un proceso oncológico desde el principio hasta la muerte y también la historia de Ken como cuidador.
Realmente, el libro es desgarrador, pero también está lleno de luz. Treya hace frente a la enfermedad con mucho dolor físico y emocional, pero también con una gran entereza, tratando de encontrar el significado de la propia enfermedad.
En el libro se repasan los tratamientos médicos de los años ochenta y también los tratamientos complementarios, todo ello a la luz de la teoría de la conciencia de Wilber.
Finalmente —no es ningún secreto— Treya muere. Pero lo hace en paz.
El libro está lleno de espiritualidad, pero no de una espiritualidad que huye de la ciencia, sino que la integra. También está lleno de dolor y sufrimiento. No intenta dar sentido a estar enfermo, pero sí muestra que estar enfermo puede llegar a tener un sentido para uno.
No habla de curación física, sino de curación del alma.
Te abrazo,