08/04/2026
Hemos aprendido a hacer más,
a aguantar hasta no poder,
a exigirnos sin escucharnos,
incluso seguir cuando el cuerpo pide parar.
La práctica del yoga va en otra dirección,
y no en una con falta de disciplina,
es otra forma de disciplina.
Una que se construye desde la autoescucha,
desde el cuidado, desde la forma en que nos tratamos.
Una disciplina que no violenta,
que no se apega al resultado,
y que nos permite estar presentes
tal y como somos en este momento.
En el yoga la disciplina viene acompaña
de amor propio y caminar por el medio.
“El yoga no es para quien come en exceso,
ni para quien no come en absoluto;
no es para quien duerme demasiado,
ni para quien no duerme lo suficiente.
Para quien es moderado en el comer
y en el descansar, en el esfuerzo y en
la acción, el yoga se convierte en un
camino que disuelve el sufrimiento”
Bhagavad Gita 6.16-17