18/02/2026
Te levantas un miércoles y ya estás agotada. Tu mente está pesada.
Quitas cosas de la agenda.
O aprietas la mandíbula y sigues.
No estamos cansadas por hacer demasiado, sino por cómo nos tratamos mientras hacemos.
Sentirte pilar tiene un coste físico y mental: una mente cansada que no se repara durmiendo.
Se repara eligiendo qué sostener y qué dejar de cargar, sin perder tu fuerza ni tu poder.