18/02/2026
Hola mis Duendes 🧘🏼♀️🧝🏻♀️🧙🏻♀️
🧒🌱 Con ojos de niñx el mundo revive en magia: cada hoja y cada sol siente. La infancia no distingue el “yo” del mundo exterior: considera vivos y conscientes hasta aquellos cuerpos que para nosotros son inertes Es la visión animista originaria, donde un árbol viejo susurra cuentos y la luna se hace amiga del soñador
🦌🐢 Desde las raíces de la tierra la sabiduría chamánica susurra lo mismo: nuestro mundo visible “está impregnado por fuerzas y espíritus invisibles”
, y los animales –como el ciervo o la tortuga de la ilustración– son puentes entre mundos, portando mensajes. Los chamanes evocan imágenes de animales “como guías de espíritus… portadores de mensajes” En la antigua tradición ibero-celta, los bosques no eran solo árboles secos, sino templos vivos: los llamaban bosques sagrados, ”portales entre el mundo de los humanos y el mundo de los dioses”
🌆📵 Sin embargo, el mundo moderno nos aleja de esta mirada. Hoy incluso se habla de un “trastorno por déficit de naturaleza”: una desconexión con “el entorno natural” La ciencia confirma que “el contacto con la naturaleza reduce el estrés y la ansiedad” y que jugar con la tierra despierta “interrogantes y reflexiones más profundas” Olvidamos escuchar el viento, dejamos de hablar con las piedras. ✨
🌿 La invitación es volver a escuchar como niñxs. Redescubrir la sabiduría oculta en cada brisa, cada animal, cada estrella fugaz. Reaprender el lenguaje de las hojas y las hojas secas al caer 🍂, dejarnos asombrar de nuevo. En esa mirada infantil y mágica reside la antigua conexión que nos guía. 🌟