16/02/2026
La no es simplemente cambiar la forma de una nariz.
Es restaurar armonía. Es redefinir el equilibrio del rostro.
En este caso realizamos una con injerto de cartílago autólogo, utilizando tejido propio —extraído de la costilla durante la misma cirugía— para reconstruir y fortalecer la arquitectura nasal desde su base.
Porque en la rinoplastia moderna la belleza no se esculpe superficialmente: se construye desde la estructura.
No buscamos “afinar por afinar” ni replicar narices de tendencia. Buscamos proporción, proyección armónica y una base sólida que sostenga el resultado con el paso de los años.
Una nariz verdaderamente bella no es la que impacta en una fotografía. Es la que se integra con naturalidad al rostro, respeta sus rasgos, potencia su expresión y mantiene su soporte y funcionalidad en el tiempo.
El injerto autólogo nos permite:
👉🏻 Reforzar estructuras débiles con tejido biológicamente compatible.
👉🏻 Corregir secuelas o irregularidades de cirugías previas.
👉🏻 Definir y proyectar sin comprometer la identidad.
👉🏻 Construir resultados estables, predecibles y duraderos.
Cada milímetro importa.
Cada punto de soporte define el resultado final.
La rinoplastia de hoy en día ha evolucionado alejándose cada vez más de la antigua idea de diseñar narices estándar. Hoy en día se trata de un proyecto integral en el que se analizan proporciones faciales, calidad de piel, soporte cartilaginoso, dinámica muscular y, sobre todo, la personalidad de quien la lleva.
Porque la verdadera belleza no se impone.
Se integra. No transformamos rostros.
Respetamos identidades.
El objetivo no es que se note una nariz nueva.
Es que se perciba un rostro más armónico, más equilibrado y auténticamente bello.
Si deseas saber más sobre este procedimiento o valorar si es adecuado para ti, puedes agendar tu cita en Madrid o Barcelona:
📲 +34 696 64 22 92