28/05/2025
Aventura.
Este fin de semana pasado un grupo de 18 valientes, 9 hombres y 9 mujeres, junto a Las huellas de Carmela, Aga, Enrico y servidora, hemos experimentado una aventura, una de esas que nadie se imagina cuando empieza a hacer la maleta, ni siquiera los facilitadores por más que estén o no acostumbrados a acompañar estos procesos, porque sabemos más o menos cómo llegamos, pero nunca, jamás como finalizará.
En esta aventura hemos respirado, movido el cuerpo, reído, llorado, jugado, abrazado, amado, masajeado, tocado emociones, quitado máscaras, confesado vergüenzas y tocado corazones.
La profesionalidad de Carmen, el temblor de Enrico y la suavidad de Aga, me han enseñado a seguir haciendo camino.
Esta aventura, me he nutrido con la sonrisa de Alberto, la energía de Carolina, la mirada de Mose, la profundidad de Francesca, las ganas de reír de Inma, la dulzura gatuna de Boris, la apertura de Sandra, la entereza de Enrico, la luz de Claudia, el sentido del humor de Juan Antonio, la transparencia de Pam, la juventud de Óscar, el control descontrolado de Gioda, la fortaleza de Iván, la interioridad de Nikita, el juego de Edurne y la Fragilidad de Kai.
Hay aventuras que hay que vivir al menos una vez en la vida. Y está nos enseñó que hay otra forma de Vida que tenemos que crear, donde el femenino acompaña, apoya y ayuda al masculino. Y el femenino se deja cuidar, arropar y mecer del masculino con seguridad y con toneladas de amor sin condiciones tanto de ellos como de ellas..
Ayer fragmenté mi corazón en trocitos y entregué sin intención, un trocito a cada una de esas almas bellas, con ese acto de puro amor, mi alma se inundó de ternura y recogió sin saberlo, un trocito de cada uno de esos corazones que rezumaban amor multicolor.
Mi alma pesa un poquito más después de esta aventura.
Círculos mixtos necesarios para aprender a vivir entre hombres y mujeres desde otro lugar. Si es posible lo hemos experimentado en primera persona.
Viva la aventura del descubrimiento interior.
Gracias Fuerteventura
Gracias
Gracias Enrico
Gracias Aga
Gracias Vida
Gracias grupo, ahora sabéis que Sí se puede.
Si a la Vida desde aquí.