Iliana París

Iliana París Psicoterapia especializada en Maternidad y Crianza tanto individual como de pareja. Especializada en

La maternidad y la crianza son de las transformaciones más importantes que vivimos las mujeres. La llegada de un bebé a nuestras vidas representa mucha alegría, ilusiones y anhelos, pero el puerperio también tiene otra cara que normalmente no vemos, que casi nadie nos cuenta: el agotamiento, las horas sin dormir, la demanda física y emocional constantes por parte del bebé, las preocupaciones de si lo estaremos haciendo bien, las “opiniones y consejos” de quienes están a nuestro alrededor, las dudas, etc. La familia también se transforma, y no siempre es fácil encontrar un nuevo equilibrio entre sus distintas partes (papá, mamá, bebé…) y los acuerdos, roles y responsabilidades de la pareja deben recolocarse; de hecho sucede con frecuencia que durante los primeros años de crianza aparecen algunos conflictos en la pareja. Todas estas cuestiones hacen que muchas veces nos encontremos ante una crisis vital, una nueva oportunidad para el aprendizaje, el autonocimiento y el crecimiento que no siempre es fácil de asumir. En este momento tan importante es crucial contar con apoyos efectivos, amorosos y cálidos, con alguien con quien compartir dudas y temores, que pueda ofrecernos soporte, guía y escucha en un espacio apropiado para sumergirnos en esta nueva transformación, en esta nueva búsqueda para que nuestra maternidad y crianza sean vividas más libremente, con más consciencia y con mayores herramientas emocionales que nos permitan mirar al Otro y abrirnos a nuevos acuerdos y a mejores maneras de relacionarnos con nosotras mismas, nuestros hijo/as, nuestra pareja y el entorno en general.

Muchas mujeres dicen: “Ya pasó, el bebé está bien, no debería afectarme”. Pero el cuerpo y la mente no funcionan así.Dur...
05/03/2026

Muchas mujeres dicen: “Ya pasó, el bebé está bien, no debería afectarme”. Pero el cuerpo y la mente no funcionan así.
Durante el parto estamos abiertas, vulnerables, sensibles. Y en ese estado, el trato recibido se graba con profundidad en la memoria. No como un recuerdo anecdótico, sino como una experiencia emocional que puede acompañarnos durante años.
El posparto no empieza de cero. Empieza con lo que traemos del parto, y del embarazo.
Cuando una mujer fue escuchada, informada y respetada, suele recordar su parto con una base de seguridad, incluso si fue intenso o difícil.
Cuando no lo fue, el recuerdo puede reaparecer como malestar, bloqueo emocional o sensación de injusticia.
Hablar de esto no es victimismo.
Es salud.
Es prevención.
Es cuidado.
Si este post resuena contigo, no estás exagerando.
Estás recordando algo que importó.
Recuerda, Instagram no es un espacio terapéutico
Te leo en comentarios 🤍

No es la crianza lo que duele.Es criar en soledad emocional dentro de una cultura que exige, pero no sostiene.Ser madre ...
03/03/2026

No es la crianza lo que duele.

Es criar en soledad emocional dentro de una cultura que exige, pero no sostiene.

Ser madre en esta sociedad implica habitar una paradoja constante: amar profundamente y, al mismo tiempo, sostener cargas invisibles, silencios y exigencias imposibles. No porque falte capacidad, ni amor, ni deseo… sino porque falta tribu, falta red, falta mirada que reconozca.

Las madres no necesitan hacerlo mejor.

Necesitan estar mejor sostenidas.

Necesitan espacios donde no tengan que demostrarse, justificarse ni recuperarse a contrarreloj. Espacios donde puedan ser humanas, vulnerables, cambiantes. Donde también puedan nacer, una y otra vez.
Porque cuando una madre es sostenida, no solo se transforma su experiencia.

Se transforma el mundo que habitan sus hijos.

Sostener a una madre es un acto profundamente reparador. Para ella. Para sus hijos. Para toda la sociedad.

La culpa materna no aparece porque estés fallando. Aparece porque estás sosteniendo mucho, con muy poco sostén.Es el eco...
27/02/2026

La culpa materna no aparece porque estés fallando. Aparece porque estás sosteniendo mucho, con muy poco sostén.
Es el eco de una cultura que ha idealizado la maternidad, pero ha invisibilizado a las madres reales. Madres que se cansan. Que se abruman. Que necesitan espacio. Que también tienen límites, historia y necesidades propias.
La culpa suele florecer en los lugares donde falta tribu, falta descanso y falta reconocimiento.
Pero sentir culpa no te define. No te convierte en peor madre. Muchas veces, es simplemente la señal de que estás intentando cuidar profundamente, en un contexto que no siempre cuida de ti.
La culpa no necesita más exigencia. Necesita comprensión. Necesita contexto. Necesita que alguien te recuerde que tú también importas.
No eres la única que se ha sentido así.
Y no hay nada roto en ti por sentirlo.

En la crianza solemos reaccionar desde el desborde. No porque no sepamos hacerlo mejor, sino porque el cuerpo está activ...
19/02/2026

En la crianza solemos reaccionar desde el desborde. No porque no sepamos hacerlo mejor, sino porque el cuerpo está activado, cansado o sobrepasado.
La pausa no es silencio forzado ni desconexión emocional. Es un gesto interno de regulación: detenerse lo suficiente como para salir, aunque sea un poco, del remolino.
Cuando logramos pausar, el foco se mueve. Dejamos de estar atrapadas en el conflicto y empezamos a notar qué necesitamos: apoyo, descanso, límites, contención. Y desde ahí, la comunicación cambia.
No siempre es posible. No siempre sale bien. Pero cada micro-pausa entrena al sistema nervioso para responder con más conciencia y menos automatismo.
Pausar no te hace menos firme. Te hace más presente.
Y eso también sostiene el vínculo.
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Llamamos al posparto y a la primera crianza un período biopsicosocial porque nada de lo que ocurre en esta etapa puede e...
17/02/2026

Llamamos al posparto y a la primera crianza un período biopsicosocial porque nada de lo que ocurre en esta etapa puede entenderse de forma aislada.

El cuerpo materno atraviesa una reorganización profunda: cambios hormonales intensos, recuperación física, sueño fragmentado, lactancia, activación constante del sistema nervioso. No es un cuerpo “fallando”, es un cuerpo sosteniendo vida en condiciones de alta exigencia biológica.

Al mismo tiempo, se produce una transformación psíquica. La identidad se reconfigura, emergen emociones intensas y a menudo ambivalentes, se activan memorias corporales y experiencias previas. Para muchas mujeres, este momento puede reactivar traumas anteriores o dar lugar a trauma perinatal, especialmente cuando el embarazo, el parto o el posparto han sido vividos con miedo, soledad, violencia o falta de acompañamiento.

Nada de esto ocurre fuera del contexto social. La salud mental materna no depende solo de la fortaleza individual, sino de las condiciones en las que se materna: el apoyo real, la presencia o ausencia de redes, la respuesta del sistema sanitario, los permisos de maternidad, la presión por “poder con todo”, el mandato de felicidad, el aislamiento.

Cuando los cuidados se privatizan y recaen casi exclusivamente en una persona, el cuerpo y la mente pagan el precio. Por eso hablar de salud mental materna es también hablar de responsabilidad colectiva. De políticas públicas, de comunidades que sostienen, de parejas corresponsables, de tribus que no juzgan y acompañan.

Nombrar el posparto como un período biopsicosocial no es una etiqueta académica: es una forma de devolver sentido, de reducir culpa, de abrir espacio a la comprensión y a la reparación. Cuidar a quien cuida no debería ser un privilegio, sino una base compartida.

En la crianza, gran parte de lo que transmitimos no pasa por las palabras, sino por el estado interno desde el que habit...
13/02/2026

En la crianza, gran parte de lo que transmitimos no pasa por las palabras, sino por el estado interno desde el que habitamos el vínculo.
Los sistemas nerviosos se leen entre sí.
La rabia no regulada activa rabia.
La ansiedad no contenida despierta angustia.
El miedo no elaborado se contagia como alarma.
La tristeza o la sobre exigencia, la sensación de no ser suficiente…

Esto no significa que tengamos que ser madres tranquilas todo el tiempo, ni emocionalmente impecables. Significa algo mucho más humano y exigente a la vez: hacernos cargo de lo que es nuestro.
La intervención más profunda en la crianza no siempre está en la técnica, el método o la estrategia, sino en el trabajo personal que hacemos con nuestras propias heridas, miedos y desbordes.
Cuando una madre se ocupa de sus asuntos, no deja de sentir.
Aprende a sostener lo que siente sin volcarlo sobre el vínculo.
Y eso es una herencia invisible pero poderosa: un hogar donde las emociones existen, se reconocen, son importantes, pero no gobiernan.
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Hay relatos de parto que no se cuentan en voz alta.No porque no importen, sino porque muchas mujeres sienten que ya debe...
10/02/2026

Hay relatos de parto que no se cuentan en voz alta.

No porque no importen, sino porque muchas mujeres sienten que ya deberían haberlo superado.
El trauma a causa del parto no siempre tiene la forma que imaginamos.
A veces no hay palabras grandilocuentes ni escenas “extremas”.
A veces hay recuerdos que irrumpen, sensaciones corporales que regresan, una duda persistente sobre una misma.

Y eso no habla de incapacidad.
Habla de un sistema nervioso que vivió una experiencia sin suficiente seguridad, apoyo o contención.

Nada de esto es un fallo personal.
Es una respuesta humana a una vivencia abrumadora.

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Aquí se nombra lo que durante mucho tiempo se ha silenciado.
Y aquí, tu experiencia tiene lugar.

Durante mucho tiempo se ha transmitido la idea de que, si respondemos demasiado, si sostenemos, si acunamos, si acudimos...
05/02/2026

Durante mucho tiempo se ha transmitido la idea de que, si respondemos demasiado, si sostenemos, si acunamos, si acudimos, el bebé “se acostumbra”, “se volverá dependiente” o “pedirá de más”.

Pero las necesidades no funcionan así.

Un bebé no puede dejar de necesitar contacto, regulación, presencia o consuelo.

Lo único que puede hacer, cuando esas necesidades no encuentran respuesta, es dejar de expresarlas.

Y eso no es fortaleza. Es adaptación.

La necesidad permanece, aunque no se nombre. Permanece en forma de tensión corporal, de hipervigilancia, de dificultad para pedir ayuda, de confusión entre necesidad y vergüenza.

La crianza respetuosa no consiste en eliminar necesidades, sino en acompañarlas el tiempo suficiente para que puedan integrarse.

Eso es lo que construye seguridad.
Eso es lo que permite, más adelante, una autonomía auténtica.

Responder no crea dependencia patológica. Crea base segura.

Y una base segura no ata:
sostiene para que, cuando sea el momento, se pueda soltar.

La maternidad y la paternidad son vivencias transformadoras. Nos cambian a nivel individual y también nos cambian como p...
03/02/2026

La maternidad y la paternidad son vivencias transformadoras. Nos cambian a nivel individual y también nos cambian como pareja. Y aunque la sensación de insatisfacción con la relación de pareja durante los primeros años de crianza es bastante elevada, no tiene por qué ser un cambio en negativo. Muchas parejas tienen la vivencia de que la maternidad y la paternidad les ha unido, fortalecido y les ha hecho crecer juntos.

El camino no siempre es fácil y algunas veces puede requerir de ciertas ayudas. Para esto puedes contar con el apoyo de terapeutas de pareja que tengan formación y comprendan la etapa perinatal y sus retos.

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Durante la crianza, la rabia sigue siendo una de las emociones más silenciadas. No porque no exista, sino porque no enca...
30/01/2026

Durante la crianza, la rabia sigue siendo una de las emociones más silenciadas. No porque no exista, sino porque no encaja con el ideal de maternidad paciente, disponible y siempre amorosa. Cuando aparece, muchas mujeres sienten culpa, miedo o vergüenza, y tratan de empujarla hacia adentro.
Pero la rabia no surge de la nada. Aparece cuando hay sobrecarga, falta de apoyo, agotamiento sostenido, límites constantemente traspasados. Aparece cuando las necesidades propias quedan sistemáticamente relegadas. En este sentido, la rabia no es el problema: es una señal.
Escuchar la rabia no significa actuarla sin conciencia. Significa preguntarse qué está intentando decir, qué espacio necesita abrir, qué cuidado está reclamando. Significa entender que regular esta emoción no pasa por negarla, sino por sostenerla con amabilidad y contexto.
Hablar de salud mental materna implica también dejar de patologizar emociones normales en condiciones anormales. Y asumir, como sociedad, que la crianza no puede seguir sosteniéndose en soledad. La regulación emocional no es solo un trabajo individual: necesita red, tiempo, corresponsabilidad y condiciones reales de cuidado.
Cuando una madre puede nombrar su rabia sin miedo, algo se ordena.
No porque desaparezca, sino porque deja de volverse contra ella misma.

El uso y abuso de las nuevas tecnologías ha hecho que las interacciones padre-hijo o madre-hijo se hayan transformado a ...
27/01/2026

El uso y abuso de las nuevas tecnologías ha hecho que las interacciones padre-hijo o madre-hijo se hayan transformado a lo largo de los últimos años, llegando a convertirse en un problema para el neurodesarrollo, el establecimiento del vínculo y la necesidad de acompañamiento de las criaturas.
En conjunto, la evidencia científica define la tecno-interferencia parental como la interferencia de los dispositivos tecnológicos en las interacciones padre/madre-hijo, y hallazgos repetidos indican que puede influir negativamente en:
- La calidad de la relación y la atención parental.
- El desarrollo cognitivo y lingüístico en la primera infancia.
- Las funciones ejecutivas y comportamientos de los niños en edad escolar.
- La salud mental y el bienestar adolescente.
- El uso problemático de medios por parte de los hijos.
Estos hallazgos subrayan la importancia de promover interacciones familiares atentas y limitadas en distracciones tecnológicas, especialmente durante momentos clave de desarrollo y de interacción social emocional con los niños

Fuentes consultadas:

McDaniel, B. T., & Radesky, J. S. (2018). Technoference: Parent distraction with technology and associations with child behavior problems. Child Development, 89(1), 100–109. https://doi.org/10.1111/cdev.12822
Perceived parental distraction by technology and mental health among emerging adolescents (2024). JAMA Network Open. https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2822421
Zhang, J., Zhang, Q., Xiao, B., Cao, Y., Chen, Y., & Li, Y. (2025). Parental technoference and child problematic media use: Meta-analysis. Journal of Medical Internet Research, 22(1), Article e57636. https://www.jmir.org/2025/1/e57636/pdf
Corkin, M. T., Henderson, A. M. E., Peterson, E. R., Kennedy-Costantini, S., Sharplin, H. S., & Morrison, S. (2021). Associations between technoference, quality of parent-infant interactions, and infants’ vocabulary development. Infant Behavior and Development, 64, 101611. https://doi.org/10.1016/j.infbeh.2021.101611

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