31/03/2026
Hay tantos otros elementos en esta historia para cada sobreviviente.
Por encima de las aguas tumultuosas del trauma de parto, en las que intentan desesperadamente mantener la cabeza fuera para poder respirar, se elevan también todas las expectativas pesadas e irreales asociadas a la maternidad y la paternidad.
Esto es, con frecuencia, lo que quienes rodean a la madre olvidan: que muchas inician su camino hacia la maternidad hecha jirones a causa de esta experiencia, y aun así se espera que continúen.
Que lo lleven todo con entereza.
Que lo hagan ver fácil.
Las y los profesionales no pueden temer profundizar un poco más, formular preguntas vulnerables y prepararse para escuchar las historias de dolor y sufrimiento que pueden abrirse al hacerlo.
Cuando apoyamos a sobrevivientes de partos traumáticos, también estamos apoyando al bebé que están esforzándose por criar. Y a la pareja, que puede haber quedado también atravesada por su propia experiencia traumática.
Cualquier apoyo puede convertirse en un salvavidas.
No tiene que ser tan complejo como a veces lo hacemos.
Preguntar cómo están realmente.
Un mensaje.
Una llamada telefónica.
Ofrecer ayuda concreta.
Brindar recursos.
Validar su experiencia.
Ofrecer un espacio sin juicio.
Escuchar.
A quien algunos días siente que se hunde bajo esas aguas…
Por favor, recuerda que no estás sola. No tienes que atravesar todo esto por tu cuenta. ¡Pide ayuda!
Recuerda, IG no es un espacio terapéutico