22/02/2026
Tienes Hashimoto y te han dicho que no puedes comer crucíferas ni soja?
Eso no es tan simple.
Las crucíferas (brócoli, coliflor, kale, col, rúcula…) contienen compuestos llamados glucosinolatos. En teoría, podrían interferir con la captación de yodo… pero solo en situaciones de déficit de yodo y consumo muy elevado, especialmente en crudo.
En una dieta equilibrada, con suficiente yodo y función tiroidea controlada, no hay evidencia sólida para prohibirlas. De hecho, son alimentos con alto valor nutricional, ricos en fibra, antioxidantes y compuestos antiinflamatorios.
¿Y la soja?
La soja puede interferir con la absorción de la levotiroxina si se toma al mismo tiempo, pero no empeora el Hashimoto ni “bloquea” la tiroides.
La clave es sencilla: separar la medicación de la soja unas horas.
Eliminar alimentos sin motivo puede empobrecer la dieta y generar miedo innecesario.
En Hashimoto, el enfoque no es prohibir.
Es individualizar, equilibrar y acompañar con criterio.