11/02/2026
Esto no va solo de parir.
Hoy hace 3 años que nació mi segundo hijo.
Y fue la experiencia que más ha reparado mi alma.
Conseguí un parto vaginal de un bebé de 4 kilos después de una cesárea (sí, es seguro y se puede).
Y hasta último momento no creí que fuera posible.
Con este cuerpo mío que durante muchos años aprendió que abrirse no era seguro.
Años de terapia para que la huella del abuso s3x ual inf4ntil dejara de aparecer en cada momento vulnerable de mi vida.
Para que en el parto no saliera el lenguaje del trauma, sino el de mi cuerpo pudiendo responder distinto.
🙏🏽 Gracias, Sabina , por tu capacidad para entrar en la herida y curarlo todo.
Parí sabiendo que mi hijo venía con una malformación en un pulmón y el miedo estaba sentado a mi lado.
Y aun así… parí.
Parí quedándome.
Parí sin disociarme.
Parí habitando mi cuerpo por primera vez en un momento límite.
🙏🏽 Gracias, Mer , por tu entrega absoluta.
Por agarrarme fuerte cada vez que me caía.
Por llamarme “niña”, no para hacerme pequeña, sino para nombrar con ternura algo muy grande.
Contigo me sentí profundamente adulta: informada, acompañada, respetada.
🙏🏽 Gracias, Andrea , amiga, por convertirlo todo en un sí. Por grabar todo esto sin que me diera cuenta.
Por tu magia, tu sabiduría de otro planeta y tu presencia.
Por ayudarme a parir sin violencia.
Sabes cuánto necesitaba un parto así 🙏🏽
🙏🏽 Gracias Bea, mi comadrona, por tu vocación, tu temple y tu arte calmando ambientes.
🙏🏽 Gracias, tata
por dejarlo todo, coger un barco
y estar justo cuando más te necesitaba.
🙏🏽 Gracias, Edu, amor mío, por tu cuerpo, por ser ancla, hogar y mirada tranquila cuando todo temblaba.
Te juro que creía que no podría parir vaginalmente.
Incluso cuando todo iba bien, pregunté:
“¿Cuándo me hacéis la cesárea?”
Así de profundo llega el miedo.
Y aun así… fue diferente.
Sí puede ser diferente.
Sigue.
Hasta que tu cuerpo se sienta en casa.
**ologia