12/12/2025
No eres solo una mitad.
Dentro de ti… hay dos mundos.
Masculino y femenino.
Sol y luna.
Lógica y misterio.
Carl Jung encontró en el andrógino sagrado un símbolo profundo:
la unión interior de los opuestos.
No se trata de género…
sino de totalidad.
Cuando el ánima y el ánimus se abrazan,
nace algo nuevo:
un ser que no lucha entre extremos,
sino que baila en el centro.
Este símbolo aparece en mitos, sueños y visiones:
el hermafrodita alquímico, el ser luminoso con rostro dual.
No es raro.
Es completo.
Como escribió Jung:
“La verdadera realización es la reconciliación de los contrarios en el alma.”
¿Y si tu plenitud no está en elegir…
sino en unir?