06/02/2026
“Desapegarse” no es dejar de sentir.
Muchas personas buscan cómo salir de una relación dañina sin que duela.
Como si el dolor fuese una señal de que algo se está haciendo mal.
Y no lo es.
Romper un vínculo que te ha hecho daño también duele.
Duele soltar la esperanza de que cambie.
Duele aceptar que no fue como necesitabas.
Duele despedirse de alguien a quien, pese a todo, has querido.
Y duele atravesar la incertidumbre de lo que viene después.
El problema no es el dolor.
El problema es creer que, si duele, es porque no estás preparada, no eres fuerte o no sabes desapegarte.
No existe una forma indolora de salir de una relación que ha sido importante.
Lo que sí existe es una diferencia entre dolor que atraviesa
y dolor que se cronifica por quedarse.
Desapegarse no es anestesiarse.
Es aceptar que va a doler y aun así elegir cuidarte.
Es dejar de buscar la salida que no duele
y empezar a construir la que no te rompe más.