23/01/2026
Ponerle nombre al malestar puede ser un alivio:
Ayuda a entender, a no sentirse sola.
El problema aparece cuando el diagnóstico deja de ser una herramienta y se convierte en una identidad.
Cuando una etiqueta empieza a definir lo que somos,
lo que podemos hacer y lo que no.
En ese punto, el lenguaje médico (pensado para describir) empieza a limitar.
Y la posibilidad de pensar se reduce a una categoría:
“soy ansiosa”, “soy depresiva”, “soy evitativa”, “soy PAS”.
Muchos de esos diagnósticos se aplican sin considerar el contexto en el que surgen.
El riesgo de vivir nombrándose desde el diagnóstico es quedar fijada a un síntoma, cuando el verdadero trabajo terapéutico consiste en pensar qué te pasa, y por qué se repite eso en tu historia.
Diagnosticar puede ordena el malestar; comprender permite hacerse cargo del dolor y cambiar de perspectiva para conseguir un alivio.
Si quieres dejar de pone un nombre vacío a tu malestar y empezar a comprender el porqué de tu diagnóstico haz clic el el link de la bio y reserva tu primera consulta gratuita.