07/01/2026
Volver a la rutina y dejar atrás las comilonas y las tensiones familiares... no supone dejarlo pasar y "¡hasta la próximas!".
Se puede echar un vistazo a lo vivido y evaluar nuestra vivencia personal tras estos días.
El roce y acercamiento a la familia no siempre resulta cómodo, a veces hay fricciones, pocas ganas... se recuperan los antiguos rolles y nos presentamos como antaño, quizás como si tras un año no hubiéramos madurado nada en absoluto. Ahora puede ser un buen momento para evaluar esto e incluso algo de nuestro comportamiento alimentario. Quizás no lo hemos hecho todo lo bien que nos hubiera gustado, no pasa nada. No se trata de juzgarse o de castigarse, ahora es el momento de tomar un poco más de consciencia.
Específicamente me voy a centrar en la alimentación. Me centro en la comida familiar del día a día, pero piensa que las de las fiestas son lo mismo, tal vez un pelín exacerbadas.
Es razonable aceptar que si eres madre o padre, tus actitudes en las comidas familiares tengan un potente efecto sobre la conducta alimentaria que tus hijos absorberán.
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"Específicamente, dentro del contexto de las interacciones basadas en la comida, los niveles más altos de ansiedad y depresión materna se han asociado con un mayor uso de prácticas de crianza controladoras de la comida (es decir, presión para comer o restricción de alimentos) con niños pequeños". [...]. "La propia frustración y negatividad de las madres a la hora de comer pueden tener un papel en cómo interactúan con sus hijos para manejar sus emociones. "
Además: "Los padres tienen un papel central en las comidas familiares y son los guardianes tanto de la mesa familiar como de la elección de alimentos" (Y si no tienes hijos... más de lo mismo. Tú eres el guardián de lo que pones en tu mesa para comer... y no todo vale).
Así que, y también vale para todos...: "se recomienda dar al niño más autonomía sobre cuánto come (a través de que el padre preste atención a las señales internas de hambre y saciedad de su hijo, es decir, alimentación perceptiva) para promover interacciones saludables a la hora de comer".
Fijémonos en nuestras vivencias... también durante nuestras comidas.