17/02/2026
Este emblema ancestral, con su cruz y círculos superpuestos, es una herramienta transformadora para equilibrar tu energía interna. Si estás en el camino de la sanación holística, ¡este post es para ti!
En el sistema Reiki Tera Mai, creado por Kathleen Ann Milner en los 90 inspirado en tradiciones budistas y tibetanas, SATI aparece en el Nivel II. Visualmente, es una cruz con dos círculos concéntricos en el centro, simbolizando la perfecta unión de lo masculino y lo femenino, los cuatro elementos (tierra, agua, fuego, aire) y las direcciones cardinales. Se dibuja con ambas manos al mismo tiempo durante sesiones, potenciando su flujo vibracional de manera única.
Imagina: los círculos representan la integración armónica de polaridades opuestas, ayudándote a reconciliar aspectos internos que podrían estar en conflicto. ¡Es como un puente entre tu yo terrenal y espiritual!
Usos Prácticos en tu Día a Día
SATI no es solo un dibujo; es un activador energético:
Equilibrio emocional: Abre y armoniza energías yin-yang, liberando bloqueos en relaciones y autoestima.
Sanación profunda: Combínalo con otros símbolos Tera Mai como Harth (amor incondicional) o Zonar (vida pasada) para trabajar traumas kármicos o colectivos.
Sesiones diarias: Invócalo mentalmente o en voz baja durante meditaciones, tratamientos a distancia o en grupo. Úsalo por la mañana para alinear tu día o antes de dormir para integrar lecciones del día.
Por ejemplo, en una sesión de auto-Reiki, dibújalo sobre tu corazón mientras respiras profundamente: sentirás un flujo de paz y claridad inmediata.
Este símbolo actúa en todos los chakras, pero brilla especialmente en:
Corazón (Anahata): Fomenta amor propio y conexiones auténticas.
Raíz (Muladhara): Fortalece tu anclaje a la Madre Tierra, elevando la kundalini con seguridad.
Columna vertebral: Facilita el flujo de energía, similar al Dragón de Fuego.
¡Resultados? Mayor vitalidad, reducción de estrés y una vibración elevada que atrae sincronías positivas.
Reiki School of Spiritual Love Bilbao🕉