31/03/2026
Hoy a las 22h hará un año que despegué con el avión con el que “dejé atrás” 3 años de mi vida.
3 años en los que viví tanto, tantísimo, que me hacen recordar unas palabras que alguien me dijo una vez: cuando pase el tiempo y lo veas con perspectiva, esos tres años te van a parecer una vida.
Ahora que ha pasado un año, y que voy estando poco a poco más establecida en Barcelona, a veces me da la sensación de que ha pasado más tiempo de aquello, y otras me parece que fue todo ayer mismo. Así que me gustaría aprovechar este post para recordar 2 cosas, por si alguien también ha pasado, pasa o va a pasar por un proceso similar.
1) No hay tiempos, ni maneras, ni ritmos correctos en los duelos. Simplemente son los tuyos. Sean los que sean, sean cuando sean y sean como sean.
2) Es normal sentir ambivalencia. Como comentamos el otro día en la radio, pasa que cuando estás ahí echas de menos lo de aquí y cuando estás aquí echas de menos lo de ahí. Pero me reitero en la frase que dije: no hace falta polarizar, el corazón es muy grande.
Roma, per la tua bellezza, la tua luce, la tua storia, per il tuo caos pieno di vita e il tuo romanticismo senza tempo… sei e sarai sempre unica.
Perché Roma non è solo un luogo, è un sentimento che resta dentro.